El año pasado por fin disfrutamos del final de una de las historias más enrevesadas del mundo de los videojuegos gracias a Kingdom Hearts III, donde Tetsuya Nomura cerró la saga de Xehanort, al mismo tiempo que abría la siguiente etapa para la franquicia Kingdom Hearts. Con cada entrega principal, ha sido habitual que hubiera una versión definitiva de la misma, retocando ciertos aspectos y añadiendo más jefes finales, que era justo un área en el que el original fallaba bastante.
Gracias a los DLCs, no hace falta un relanzamiento total, entrando ahí la expansión ReMind. Aunque ya tiene más de un mes de PS4, los usuarios de Xbox One hemos tenido que esperar un poco más de la cuenta para probarla. La premisa es muy simple: añadir estos ansiados jefes finales, y explicar mejor ciertas cosas que se quedaron muy en el aire durante el tramo final de la aventura principal. Aunque a muchos no les gustó este último capítulo, a mí me encantó, por lo que tenía ganas de más aventuras junto a Sora y el resto de fantásticos personajes de la franquicia, con que es el momento de volver a empuñar la llave espada.
ATENCIÓN. Dada la naturaleza de esta expansión, comentaré abiertamente el desenlace de Kingdom Hearts III, con que si no lo habéis jugado, ni se os ocurra seguir leyendo.










