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Screamer

Si bien los arcades de velocidad no han dejado de publicarse, éstos han venido normalmente por parte de la escena independiente. Ya sean joyas como Inertial Drift o Super Woden GP II, se disfrutan mucho, pero se echan en falta propuestas de mayor envergadura como había sobre todo en la era PS2. ¿Dónde están los Burnout o Ridge Racer? Lo más cercano ahora es lo que hace Forza Horizon o similares… Pero ni punto de comparación. Por eso, tenía tantas expectativas puestas en Screamer, la apuesta de Milestone, y claramente, un proyecto hecho con mucha pasión por parte del estudio italiano.

¡Y vaya si se nota ese mimo! No sólo el equipo puede variar de estar con la rutina de juegos de motos de licencias, e incluso de Hot Wheels (juegazos sus Unleashed), sino que recuperan así una licencia propia que tenían en barbecho desde hace ya unas décadas. ¿Cómo lo han hecho? Apostando por una estética anime, un fuerte énfasis en la narrativa y una complejidad mecánica que da mucho juego a la par que ofrece algo innovador en el género. Así que subid a vuestro bólido, que el torneo de Screamer nos espera.

El arcade que quería ser anime

Nada más empezar el juego, entraremos en la historia, lo que ya deja muy claro que es una parte clave de todo el conjunto. No sólo sirve para contextualizar este campeonato donde hay miles de millones de dólares esperando al equipo ganador, sino que también es un tutorial de las mecánicas básicas hasta que nos dejen ya ir al menú principal, algo que es muy importante, ya que estamos ante todo, menos un arcade típico. Pero ya que también es la primera toma de contacto con la narrativa, quiero centrarme en este aspecto de Screamer, ya que ha resultado ser mucho más profunda de lo que esperaba… Para bien y para mal.

En este torneo participan 5 equipos, cada uno formado por tres pilotos, y todos los equipos e incluso sus integrantes tienen sus propias metas personales. Algunos quieren matar a otro participante y aprovechar la competición para tal fin, otros quieren el premio en metálico para saldar deudas, y así sucesivamente. A todo esto hay que sumar el misterioso organizador conocido como Mr A, junto al mecánico Gage, que ha diseñado la tecnología del ECHO para hacer las carreras más interesantes.

Está claro que Screamer bebe mucho de los animes, y de hecho, Milestone ha colaborado con Polygon Pictures (encargados de series como Levius o Aijin entre otros) durante el desarrollo. Así que, los diseños de personajes y vehículos tienen el toque característico del estudio. Incluso veremos secuencias que bien podrían formar parte de un anime… Aunque es sólo un espejismo, ya que gran parte de la historia avanzará mediante secuencias de estilo Visual Novel no muy inspiradas. Ver los sprites sobre fondos híper básicos no es muy dinámico, y eso es un problema.

Tu cara al ver que el motor de 20 caballos no es realmente de 20 Umamusumes haciendo correr al coche. ¡¿No era esto tan anime?!

De hecho, la trama tarda bastante en arrancar, con los primeros compases funcionando como un info dump constante donde nos presentan a cada equipo y justifican mecánicas propias del juego como las habilidades, reaperecer incluso tras explotar en mil pedazos, los ataques o que todos se entiendan pese a hablar cada personaje en su idioma al más puro estilo de Tekken. Con que justo cuando queremos seguir corriendo, nos van a dar una chapa tremenda. Tras ya conocer a todos, la cosa mejora, y me acabé enganchando a las tramas sobre amoríos lésbicos, uniones empresariales sospechosas, venganzas, estrés post-traumático y muchísimo más.

Ahora bien, la manera de avanzar durante las fácilmente 15-20 horas que dura la historia no es siempre la mejor. Tendremos que completar objetivos concretos en cada episodio, con algunos siendo bastante coñazo que nos obligan a atacar a pilotos en concreto, o depender de la IA en carreras por equipo. Esto afecta negativamente a nuestra manera de pilotar, con niveles que se nos atraganten y bloqueen el progreso más de la cuenta. Encima, la inclusión de niveles secundarios puede hacernos pensar que son fases que no aportan nada, pero todo lo contrario, ya que si no los jugamos, igual nos saltamos una parte clave del arco de un personaje.

Así que la historia de Screamer tiene muchísimos puntos fuertes, pero al mismo tiempo, la manera de presentarla no creo que haya sido la ideal. Demasiadas secuencias de VN poco dinámicas que cortan el ritmo y donde dan muchísimo la chapa, y demasiados personajes. Quizá Hiroshi y sus Green Reapers podrían considerarse los protagonistas, pero casi todos reciben la misma importancia, por lo que no tener un eje central sobre los que giren las demás historias, hace que todo sea algo más caótico de lo necesario. Ahora bien, todo lo que acaban contando es tan interesante, que me encantaría ver un anime entero sobre este torneo. Con que si apreciáis las historias en los juegos de conducción y os gustan los animes, vais a gozar de lo lindo.

Gage es el mecánico sexy del juego… ¡y le gustan los musicales! Por supuesto se convirtió en mi personaje favorito

Un juego de coches con nociones de juego de lucha

Después de imitar al juego y soltaros toda esta chapa de la historia, toca hablar del otro pilar de este arcade: ¡su jugabilidad! Para empezar, estamos ante un título donde hay que usar ambos sticks del mando, ya que con el izquierdo controlaremos la dirección del coche, mientras que con el derecho derraparemos. Es similar a la idea de Inertial Drift, de modo que a los coches como tal les cuesta girar, teniendo que aprovechar los derrapes para tomar las curvas de manera efectiva. Y si de paso en nuestra mente suena a toda pastilla Deja Vu como si viviéramos en un Initial D constante, mejor todavía.

¿Queremos ir rápido? Pues tendremos que hacer cambios de marcha perfectos de manera similar a las recargas perfectas de Gears of War. Pese a ser marchas semiautomáticas, si nos encargamos de esta parte, podremos ganar un pequeño impulso. Luego está el sistema de energía de Screamer. Al ir a toda pastilla, derrapar o hacer un cambio de marcha perfecto, iremos ganando energía verde. Cuando tengamos un segmento, podremos usarla para tener un turbo.

Ir con las gafas de Sol no sólo nos da puntos de diseño edgy, sino que ayuda en mapas como este

Al consumir esta energía verde, ganaremos energía morada. Ésta se usa para lanzar los ataques, que es un turbo más agresivo, por el cual podemos aniquilar a cualquier rival al que toquemos mientras estamos con este acelerón. Sin embargo, los pilotos no están indefensos, ya que la energía verde se puese usar también para ponerse un escudo, pudiendo hacer básicamente una especie de parry, quitando energía al oponente, frenándole en el proceso, y ganando nosotros una ventaja extra. ¿Llenamos toda la energía morada? Podremos entrar en modo Overdrive, que es como un turbo asesino constante, lo que nos hace ir a toda pastilla por la pista… Con la desventaja de que un sólo roce contra los bordes del escenario nos harán explotar si no tenemos un escudo para usar.

Este concepto de gestionar energías puede recordar a los juegos de lucha, pero no es el único concepto que toma prestado el título. Cada piloto de Screamer tiene segmentos distintos para almacenar energía, junto a estadísticas únicas que los hacen idóneos para centrarse en turbos, hacer más derrapes, etc. Por si esto no fuera suficiente, cada uno tiene una habilidad especial, como tener un turbo extra, poder alargar el impulso asesino si damos a un rival y mucho más. En algunos casos, es incluso una desventaja, ya que algunos personajes tienen más fuerte el ataque, pero si nos la pegamos al lanzarlo, explotaremos nosotros en mil pedazos, siendo un arma de doble filo.

Así se consigue que tengamos personajes favoritos dadas sus habilidades y stats (las cuales estaría bien tener visible), lo que también hace que los capítulos de la historia donde tenemos que usar a alguien que no nos guste se nos atraganten más. Pero también nos da un montón de mecánicas para que todas las pruebas sean trepidantes, algo a lo que también ayuda la genial IA de los rivales. Como son también mecánicas bastante complejas que se van retroalimentando entre sí de manera constante, su introducción paulatina en el modo Historia no está nada mal, lo que nos ayudará a ir poco a poco progresando no sólo en la trama, sino como pilotos.

Alguien tiene sed de sangre y no es un vampiro

Un torneo que nunca tiene final

Junto a este modo principal, Screamer también nos da montones de modos para seguir jugando. Uno de ellos es directamente como un Arcade de recreativas, planteando una serie de pruebas, encadenando fases hasta que perdamos, y a ver los puntos que conseguimos al final para ascender en la clasificación online. ¿Y qué competiciones son estas? Van desde carreras individuales, duelos de 1 vs 1, carreras por equipos donde los derribos dan puntos adicionales junto a la posición de cada piloto, contrarreloj, pruebas de checkpoint o un modo Overdrive para ver lo lejos que llegamos en este estado.

¿Algún modo no nos convence? Podremos cambiar las reglas para activar o potenciar ciertas mecánicas, y así jugar como queramos. En todo momento, según nuestro resultado o con quién juguemos, iremos recibiendo más y más recompensas, en la forma de más pilotos (si no los hemos conseguido en la historia), arte conceptual, música u opciones de personalización adicionales para nuestros vehículos.

En el mundo de Screamer, pasar por chapa y pintura no existe, sólo es pasar por pintura

Todo esto es jugando individual, lo que ya hace que Screamer sea increíblemente completo. Hay montones de pistas para que compitamos sin parar, y todas tienen un diseño bastante bueno. Algunas nos permiten ir a toda pastilla, otras se basan más en constantes giros para poner a prueba nuestras habilidades derrapando. Estos últimos tipos de pistas quizá chocan más con el estilo veloz que lleva por lo general el juego, pero la combinación de estilos nos obligará a dominar bien todas las mecánicas.

No podemos olvidarnos del multijugador, ya sea a pantalla partida para hasta 4 usuarios, o a través de internet con Cross-Play entre todas las plataformas. Al no estar el juego a la venta todavía, no he podido probar mucho esta modalidad, pero estoy deseando ver lo loca que se vuelve la gente al combinar todas las mecánicas que ofrece el juego… Para hacerme morder el polvo casi seguro, como justo ocurre en todo juego de lucha que pruebo.

Cuando diseñaron el juego fueron A Todo Gas y se inspiraron en Tokyo con sus muchos Drifts

Velocidad al estilo anime

En la parte visual, por si no había quedado claro, Screamer es muy, pero que muy anime. El mundo futurista rollo cyberpunk es de lo más atractivo, y algunos circuitos se ven de escándalo. Las pistas urbanas cuando tienen lluvia y vemos los neones es una auténtica locura. O las puestas de Sol por los muelles nos dan estampas preciosas. Al mismo tiempo, siempre hay muchos elementos que demuestran el mimo que se ha puesto en este universo.

En PS5, el juego va a 60 FPS fluidos, algo clave para la velocidad a la que vamos, y la cual se transmite a la perfección con una sensación de velocidad estupenda. De hecho, el juego es sorprendentemente legible pese a todas las mecánicas que hay en marcha de manera simultánea. Así que el juego es funcional y todo un espectáculo para los sentidos.

Esto incluye la parte sonora, pudiendo notar cuándo alguien está haciendo cambios de marcha perfectos, carga las diferentes acciones, o por dónde se nos acercan. Encima, la música cañera funciona a la perfección para la velocidad general del juego, y redondear este toque arcade tan rematadamente bueno.

Lo típico que vas al trabajo a la fábrica y te encuentras con un torneo de verdaderos Screamers. ¿Ganador? ¡EL QUE GRITA MÁS!

Conclusión

Echaba de menos tener un juego de velocidad arcade de tanta envergadura como Screamer, y encima uno que se arriesgue y apueste al máximo por sus únicas ideas. No siempre acierta, como en la manera de presentar su historia… Pero la trama en sí, su genial estilo visual y sobre todo, sus potentes mecánicas fuertemente inspiradas por los juegos de lucha funcionan de maravilla.

Hacía falta un juego de velocidad de este estilo, y ojalá Milestone siga apostando por la franquicia y más propuestas así de locas que se alejen de las entregas anuales a las que nos tienen acostumbradas. Y si encima animan a otros estudios a arriesgarse de esta manera para hacer cosas que les apasionen, se salgan de la norma y devuelvan la chispa al género de la velocidad arcade, mejor todavía. Porque se puede decir de muchas maneras, pero acabaré gritándolo como buen Screamer: ¡NO OS PERDÁIS EL JUEGO SI OS GUSTAN LOS ARCADES DE VELOCIDAD!

9

  • El estilo anime le da una personalidad fantástica
  • Muchas mecánicas que se retroalimentan para ofrecer montones de posibilidades en las carreras
  • Montones de modos, circuitos y desbloqueables
  • La historia y el casting de personajes son geniales…
  • … Pero tarda mucho en arrancar y la manera de contar la trama no es la mejor para un arcade de velocidad
  • No poder ver las estadísticas de cada personaje
  • Algunos objetivos del modo historia son más frustrantes que desafiantes

Análisis realizado gracias a un código para PS5 ofrecido por PLAION.

Ficha

  • Desarrollo: Milestone
  • Distribución: PLAION
  • Lanzamiento: 26/02/2026
  • Idioma: Textos en Castellano y Voces en muchos idiomas
  • Precio: 59,99 €

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