9

Resident Evil Requiem

Resident Evil es como una montaña rusa. Tan pronto nos tiene tensos luchando contra terroríficos monstruos con recursos limitados, a permitirnos vivir una película digna de Michael Bay. ¿La constante? Un aire de serie B y un casting de personajes emblemáticos a los que seguir en cada vez más disparatadas aventuras. Por eso, para celebrar el 30 Aniversario de la franquicia, nada mejor que coger un poco de todo, para tener en Resident Evil Requiem el ejemplo perfecto de todo lo que hace grande a esta saga.

Por un lado, su vertiente de pura acción recuperando a Leon S. Kennedy, para de paso una buena dosis de fanservice en todas sus variantes posibles. ¿Echamos de menos el terror? Ahí tenemos a la buena de Grace, una nueva protagonista a la altura de las circunstancias. Una celebración por todo lo alto para demostrar que todavía hay mucha vida en los zombies y en Raccoon City.

De vuelta al origen de la pesadilla

Han pasado ya varias décadas desde el incidente de Raccoon City, y varios de sus pocos supervivientes están muriendo en extrañas circunstancias. La analista del FBI Grace Ashcroft, la hija de una de las protagonistas de Resident Evil Outbreak, está investigando el caso, y le lleva justo al hotel donde su madre fue brutalmente asesinada ante sus ojos por un misterioso asaltante. Como os podréis imaginar, no le espera un caso muy tranquilo, ya que es secuestrada por un científico loco que la considera clave para sus experimentos.

Leon está también en el caso, y el camino de ambos se cruzará para llegar a la verdad de todo este asunto, pero siguiendo enfoques radicalmente diferentes. Grace es una novata que no tiene experiencia de campo, por lo que no va a empezar a hacer backflips ni parries a motosierras. En su lugar, es una protagonista mucho más cercana, de una manera mucho más efectiva de lo que fue Ethan Winters en los dos últimos capítulos. Pese a su natural miedo al encontrarse contra las abominaciones y zombies que la atormentarán, Grace no llega a achantarse, siendo increíble ver su progresión a lo largo de la aventura.

La manera óptima de comer cuando te entra el gusanillo a las tantas de la madrugada

Porque sí, está Leon y se le quiere mucho, con sus chistes malos típicos de héroe de acción de los 80-90 incluidos, pero Resident Evil Requiem es realmente la historia de Grace. Y esta trama, además de servir como introducción para la propia Grace, también nos devuelve a los orígenes de todo. Creo que hay ciertos retcons y revelaciones que a ver cómo afectan al futuro de la franquicia, y la parte más de legado, se me ha quedado bastante corta.

Al mismo tiempo, entiendo que intentar algo tan masivo como Resident Evil 6 igual se les iba de las manos, y quitaría peso al viaje de Grace, con que creo que han encontrado un buen equilibrio entre lo nuevo y lo nostálgico. Ya habrá tiempo para ver qué hacían otros personajes icónicos de la saga en el DLC argumental que está en camino. Está claro que esto está lejos de ser el final de la historia de la franquicia.

Esta vez no es el primerito día de Leon

Survival horror en su esencia más pura

Si a nivel narrativo se nota la enorme diferencia que hay entre Grace y Leon a la hora de tratar con los zombies y demás monstruitos de la saga, esto se plasma a las mil maravillas en el plano jugable. Por defecto, Resident Evil Requiem nos recomienda jugar con Grace en primera persona, y con Leon en tercera. Se puede cambiar esto en cualquier momento desde el menú de pausa, y Capcom ha puesto el mismo cariño en ambas perspectivas. Pero creo que dejarlo así por defecto es lo ideal para lo que quieren transmitir.

En primera persona, el miedo se siente mucho más tangible y cercano. No se encuentra Grace ante estas abominaciones, sino nosotros mismos, por lo que cuando miramos por una rendija rezando para que el enemigo al fin nos deje tranquilos, se nos corta la respiración igual que a la buena de Grace. ¿Nos perdemos el increíble trabajo de animación hecho para vender el miedo de la protagonista? Sí, pero es ese enfoque tan cercano y táctil lo que ha hecho que realmente estuviera tenso siempre que controlaba a Grace.

De hecho, no exagero al decir que Resident Evil Requiem me parece la entrega más terrorífica de toda la saga, y eso incluye todo lo que he jugado en VR. Al coger como base aspectos más modernos de Resident Evil VII, junto al diseño clásico de las entregas originales, se obtiene uno de los mejores escenarios de toda la saga: el hospital. Sin entrar en spoilers, el juego claramente se divide en dos partes, con Grace siendo la protagonista de la primera, y Leon el de la segunda. Controlamos al otro protagonista en pequeñas secuencias en ambos casos, pero lo que se nos quedará grabado a fuego en el cerebro es este hospital donde nos llevaremos muchos, pero que muchos sustos con la buena de Grace.

Es genial tener la opción para cambiar de perspectiva, pero recomiendo las opciones por defecto para sentir mejor el terror y vivir a lo grande la acción

Los zombies vuelven a dar miedo

Un «problema» que había tenido la saga en las últimas entregas es que los zombies se habían vuelto un enemigo que ya no impresionaba como antaño. Los héroes se han enfrentado a ellos tantas veces, que es como otro lunes en la oficina: un infierno, pero del que se sale una y otra vez. Grace no es esta clase de heroína, y el juego logra hacernos sentir indefensos al máximo. Ya no sólo por lanzarnos a montones de zonas oscuras con un perseguidor aterrador en la forma de «La Niña», sino por todos los enemigos que nos encontraremos.

Como ocurría en la Mansión Spenser o la comisaría de Raccoon City, el arquitecto de este hospital era muy graciosillo, obligándonos a patear sus diferentes alas en busca de llaves para acceder a cada vez más salas. A su vez, los obstáculos y enemigos irán aumentando, poniendo a prueba nuestra capacidad de sigilo e ingenio para pasar entre tanto monstruo con los recursos tan escasos de los que disponemos. Aquí Resident Evil Requiem es un survival horror en su estado más puro. Tenemos un inventario muy limitado (la alegría que da encontrarse con nuevas ranuras) que nos obliga a ver qué objetos llevamos y cuáles dejamos en los baúles de la zona segura.

Otra vez han vuelto a construir la casa de Ned Flanders con unos pasillos por los que no cabe una persona normal

Los enemigos son también feroces, con zombies que tienen rasgos de su personalidad pasada, y que podemos aprovechar en nuestro favor… O puede ser motivo de nuestra perdición. La cantante es adorable y sigue teniendo una voz de ensueño, pero como nos detecte, nos podrá atontar con su grito y atraer a otros enemigos. Por otra parte, el zombie obsesionado con apagar las luces (bien ahorrador que es él) nos da una ventana perfecta para «jugar» con él apagando y encendiendo las bombillas del pasillo. Son monstruos que parecen estar «vivos», creando un mundo mucho más real, lo que a su vez hace que la tensión y el terror aumente.

Como tal, podremos defendernos y hasta acabar con estos monstruos, pero la munición es increíblemente escasa. Esto nos obliga a apuntar con cuidado, usar el sigilo y pelear sólo cuando sea necesario, o estemos muy seguros que nos conviene. Así se premia mucho la exploración, buscando posibles mejoras, nuevo equipo o recursos con los que fabricar armas o items de gran utilidad. No me oculto al decir que por esto, volvía a la sala segura para guardar partida ante un mínimo avance, ya que sólo tener un par de balas extra era como una gran victoria. ¿Queréis un reto adicional? Pues tenéis los guardados limitados en el modo clásico, por si el infarto de quedaros sin balas o cuchillos mientras cuatro zombies nos rodean no es suficiente.

Esto hace más satisfactorio cuando, al fin, podemos darle la vuelta a la tortilla a la situación. Matar a los mini-jefes que nos acosan por varias partes del nivel, ya sea con sigilo o el potente revólver Requiem, es una auténtica gozada. Explorar sin su constante persecución es un alivio… Para luego maldecir el haber gastado recursos en esos encuentros que quizá nos vendrían mejor en el momento donde nos encontramos. Un equilibrio brillante que nos atrapa sin remedio alguno, y que eleva al máximo la fórmula implementada en Resident Evil VII.

Los zombies resulta que son todos muy anti-vacunas

Leon Socarrón Kennedy

Si Grace es el cerebro por su trabajo de analista, Leon entonces es claramente el músculo de este dúo protagonista… Y vaya músculo. ¿Toda esa tensión que sentíamos con Grace al ser la presa de todos estos monstruos? Ahora son ellos nuestra presa, ya que Resident Evil Requiem se convierte en un juego de acción híper loca cuando Leon toma el relevo, abrazando al máximo el espíritu de serie B de la franquicia. Esto creo un contraste enorme, y que puede chocar al principio, pero que es otro de los elementos más fuertes del juego.

Cuando ya llevamos unas horas de tensión extrema, liarnos a tiros y hachazos supone una liberación máximo. Pero también cuando ya nos sentimos imparables, nada como volver a bajarnos al mundo real para que el terror vuelva. Así se consigue un ritmo prácticamente perfecto, y sin duda, ha sido la decisión adecuada en vez de hacer campañas independientes para cada personaje.

Tras un viaje en moto a la sierra, a Leon se le ocurrió qué nuevo arma podía usar

Cogiendo lo mejor de Resident Evil 6 (el cual siempre defenderé como un grandísimo juego de acción) y Resident Evil 4, Leon es una máquina de matar a la que es una delicia controlar. Su parry con el hacha (la cual se «recarga» para devolverle su filo) nos da una gran versatilidad en combate, mientras que con su enorme arsenal es capaz de hacer frente a cualquier bicho que ose tosernos encima. Hay set pieces que son una barbaridad, y acabarlos siempre con un chascarrillo de Leon hace todo incluso más divertido. Ojo al meta-juego que es intentar adivinar su próxima ocurrencia… Lo cual me pasó con demasiada frecuencia, y no sé si eso dice algo bueno o malo de mi sentido del humor.

En general, esta acción es divertidísima, pero la segunda mitad de Resident Evil Requiem es donde el título no brilla tanto. No por el foco en la acción, sino porque creo que sorprende menos que cuando estamos en el hospital. Las excusas para hacernos dar vueltas buscando objetos están muy pilladas con pinzas, el propio escenario es más «genérico» a nivel visual y aunque hay varios jefes finales muy espectaculares, no son tan memorables como los encuentros que tenemos en las fases de Grace.

También es cierto que es la parte donde el juego tira más de nostalgia y fanservice, con que eso también va a afectar al grado de disfrute de estas secciones según el apego que le tengáis a la saga. Dicho esto, el conjunto da una aventura bastante extensa, que nos puede durar fácilmente unas 12-14 horas en una primera vuelta, y con muchos motivos para volver a empezar en busca de coleccionables que nos hayamos dejado o desbloqueables para exprimir al máximo esta entrega.

Los brazos de Leon no están sólo para nuestro disfrute, sino también para llevar todo este inventario

La belleza del horror

En cuanto a los aspectos técnicos, Capcom no decepciona con el uso del RE Engine, ofreciendo un despliegue audiovisual de auténtica locura. El escenario del hospital es increíble, con una iluminación soberbia que hace más terroríficas las zonas a oscuras, y un modelado de los monstruos perfecto para darnos alguna que otra pesadilla. El nivel de detalle de todo es lo que hace que todo destaque tanto, ya sea para darle animaciones únicas a ciertos zombies, o tener tanto gestos especiales según la perspectiva en la que juguemos para representar el miedo o la confianza de nuestros protagonistas.

El sonido también es excelente, potenciando enormemente ambos estilos de juego. Escuchar los gruñidos de los zombies o los monstruos como Grace nos mantendrá alerta incluso cuando parece que estamos a salvo. ¿Con Leon? El sonido de los parries, los disparos o los hachazos son una gozada, para vender más aún la fantasía de poder que es controlar a esta arma de la naturaleza.

Algo que también quiero destacar es el excelente doblaje y localización a nuestro idioma del que hace gala Resident Evil Requiem. Los chistes malos de Leon encajan a la perfección, y Lorenzo Beteta se nota que ya es uno con el personaje. Maribel Pomar también lo borda como Grace, con una actuación que logra hacernos empatizar y coger cariño al personaje desde el primer minuto. Por aquí podéis ver al equipo de doblaje y traducción, que se merecen todo el reconocimiento del mundo.

Lástima no encontrar nunca este mensaje de día en edificios donde sí paguen la factura de la luz

Conclusión

Capcom ha sabido destilar lo mejor de las diferentes etapas que ha tenido la saga a lo largo de los años, para que ofrecernos en Resident Evil Requiem el que perfectamente puede ser uno de sus mejores capítulos. Grace ya se ha consagrado como una de las heroínas más memorables de la franquicia, mientras que el regreso de Leon es todo lo que hubiéramos podido desear e incluso más.

La unión de terror y acción, junto a un diseño exquisito de las secciones más de survival horror, hacen que estemos ante un juego redondo. Lo nuevo y lo clásico trabajando en harmonía con una Capcom dirigiendo la batuta que últimamente no falla ni un poquito. Es cierto que la segunda mitad no es tan buena como la primera, pero eso es también una muestra de la calidad de esa brillante primera mitad. Y una muestra de cómo Resident Evil está en plena forma, ya conociendo al dedillo qué funciona y qué no de su longeva historia, para que siempre haya residentes malvados a los que hacer frente.

9

  • Grace es una nueva protagonista fantástica
  • La combinación del terror de Grace con la acción de Leon para ofrecer un ritmo impecable
  • Toda la sección del hospital es para enmarcar
  • Audiovisualmente es una maravilla
  • Los brazos de Leon
  • Los retcons de la historia pueden levantar más de una ceja
  • La parte nostálgica funciona muy bien, pero se queda algo corta a nivel de personajes involucrados
  • La segunda mitad no es tan buena como la primera

Análisis realizado gracias a un código para PS5 ofrecido por PLAION.

Ficha

  • Desarrollo: Capcom
  • Distribución: PLAION
  • Lanzamiento: 27/02/2026
  • Idioma: Textos y Voces en Castellano
  • Precio: 79,99 €

Entradas relacionadas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *