Sony tiene en su haber un buen número de estudios first party a los que se asocia fácilmente con juegos de calidad, como Naughty Dog, Japan Studios o Polyphony Digital. Sin embargo, hay otros estudios que si bien han destacado por algún aspecto en concreto, no han sabido dar la tecla del éxito total. Este es el caso de Guerrilla, que siempre ha destacado por ofrecer un gran apartado técnico, pero pinchar en algún otro aspecto.
Tampoco ayudaba que sólo se hubieran dedicado en los últimos años a la serie Killzone, con que cuando se anunció que estaban trabajando en Horizon: Zero Dawn, había alguna que otra duda sobre si el estudio podría pasar de hacer FPS lineales a un RPG de mundo abierto. No solo eso, sino que la idea de luchar contra dinosaurios robóticos con arcos y lanzas sonaba muy bien, con que había algo de miedo por si la idea no se ejecutaba correctamente. El momento de enfrentarse a estas dudas ha llegado, y toca comprobar si Horizon: Zero Dawn marca una nueva etapa positiva para el estudio, o si se queda en un espectáculo visual vacío.










