A estas alturas nadie debería dudar de la importancia de Capcom en el resurgir del género de lucha en la actualidad gracias al magistral Street Fighter IV, título aparecido hace 6 años y que reavivó el género del fighting bidimensional al tiempo que reactivaba la escena competitiva, convirtiéndose en el nuevo rey de la lucha y en el nuevo referente del género.
La desarrolladora japonesa volvió a apostar por su clásica política de ir extendiendo y evolucionando el juego con sucesivas revisiones del mismo (tal como ya hiciera años atrás con el Street Fighter II original, la fantástica saga Alpha o con la tercera iteración que culminó en el maravilloso Third Strike), primero a modo de DLC y posteriormente como juego físico. De este modo vinieron las revisiones Super Street Fighter IV y Arcade Edition, añadiendo nuevos personajes al elenco y realizando el correspondiente rebalanceo del mismo.
Dos meses más tarde respecto la actualización lanzada en junio, desde principios de agosto podemos disfrutar de la versión física de Ultra Street Fighter IV, la versión definitiva (en principio) de esta aclamada cuarta parte. Una revisión que esconde más cambios de los que se pueden apreciar a simple vista y que procedemos a comentar a continuación.










