
Casi todos hemos tenido que coger el tren alguna vez, o peor aún, de manera regular para ir a trabajar, estudiar, etc. Siempre es algo rutinario, y puede que te gusten los trenes… ¿Pero no serían infinitamente más molones si empezaran a dar brincos y a hacer trucos como si fueran un skate a los pies de Tony Hawk? Pues dicho y hecho, ya que esa es la locura que nos ofrece Denshattack!, la nueva locura de Undercoders donde nos encontramos una mezcla ganadora de géneros y juegos para crear algo tan único como rematadamente divertido.
Por un lado, tenemos el mencionado toque arcade de hacer combos imposibles propio de un Tony Hawk. A eso le sumas la velocidad endiablada de Sonic, para rematarlo con un toque anti-sistema de Jet Set Radio. Hay veces que estas mezclas destacan sólo por el factor sorpresa, pero acabas sintiendo que se han quedado arañando sólo la superficie… Este no es el caso con Denshattack!, con el juego sorprendiéndonos a cada momento y llegando a la estación a la hora y con un estilazo insuperable. Así que preparad vuestro billete, que tenemos un tren que coger.
Emi va a ser la reina de los Denshattackers
¿Cómo se justifica que los trenes empiecen a dar brincos? Nunca lo llegan a hacer, pero tampoco hace falta, para qué engañarnos. ¡Mola y punto! Pero sí hay una historia a la que se le da bastante importancia, ya que aunque no lo parezca, Denshattack! es realmente un shonen. Seguimos a Eri, una prodigio con los trenes, que vive en la superficie tras una catástrofe climática que ha hecho que cierta empresa se lucre creando una especie de cúpulas para mantener «a salvo» a la sociedad. En este contexto han surgido las competiciones de Denshattack, que son las carreras y pruebas entre bandas de las diferentes prefecturas de Japón.
Tras conocer estas competiciones, ¿¡cómo no va a participar Eri!? Así que con el objetivo de conocer a más bandas, hacerse una mejor piloto y ya de paso acabar con un sistema corrupto al que cada vez iremos conociendo más. Nos iremos enfrentando a cada grupo, conquistando a los líderes con su carisma y habilidad para unirse a nuestra particular pandilla y así seguir. Vamos, Eri es Luffy de One Piece, y eso me encanta.
Lo dicho, como tal podemos omitir la historia si estamos aquí sólo por la parte más jugable, pero Undercoders ha creado una versión alternativa de Japón con un altísimo nivel de detalle para que también nos queramos perder en su mundo. Las pocas escenas «animadas» (al estilo de un cómic animado) tienen una gran personalidad, al igual que las diferentes bandas a las que haremos frente. Ver a Molty de Mail Mole en un rol más antagónico como mascota de la empresa malvada a la que hacemos frente es una delicia y un gran guiño a buena parte de los desarrolladores que forman parte del estudio. Conseguir las películas para ir completando los fanzines, con detalles sobre la cultura de cada banda, sus integrantes o incluso sobre la gastronomía o los lugares más emblemáticos de cada prefectura, es otro motivante más para no ir sólo de estación en estación, sino disfrutar al máximo este disparatado viaje.

¿Más muestras de que Denshattack! es un shonen? ¡Hay capítulos en un onsen!
Unos trenes con muchos manuales
Pero ahora vayamos a lo importante: ¿cómo se hacen trucos locos con un tren? Con cuidado, y con el stick derecho. Como tal, Denshattack! es un juego sobre raíles (y no solo porque por ellos van los trenes), avanzando por los loquísimos niveles de diverso tipo hasta completar su objetivo. Normalmente consiste en llegar a la meta, pero también hay niveles cerrados donde tenemos que «explorar» para completar diferentes rutas que vuelven a la parte común, o son circuitos de carreras o incluso zonas cerradas donde obtener la mayor puntuación posible.
Al principio, nuestras opciones son limitadas, ya que «sólo» nos tendremos que preocupar por cambiar de carril para evitar los obstáculos, derrapar cuando llegue una curva cerrada y saltar o hacer un «culetazo» (¿o un trenezazo?) para no estamparnos a máxima velocidad. Pero poco a poco el juego no parará de introducir nuevas mecánicas, que harán los niveles cada vez más locos, divertidos y desafiantes. No exagero al decir que hasta el último capítulo añaden nuevas ideas, lo que mantiene el viaje por Japón fresco y nos obliga a ir mejorando nuestras habilidades como Denshattacker si queremos ser los pilotos más molones de la historia.
Esto también hace que esa idea inicial de que estamos muy limitados se vaya desvaneciendo, encontrándonos un juego que realmente nos da muchísima libertad y una capacidad de expresión por parte del jugador sublime. ¿Cómo? Con los combos y los numerosos caminos alternativos. No tardaremos en desbloquear los manuals (sí, como en el skate), con los que podremos mantener vivo nuestro combo tras hacer unos cuantos trucos en el aire. Esto luego lo podemos enlazar buscando los caminos con raíles o paredes, en los que a su vez podremos hacer todavía más combos. El riesgo-recompensa de hacer un combo enorme para obtener una gran puntuación, con el miedo de perderlo en un mal salto o un obstáculo que no vemos, nos mantiene alerta todo el rato, pero siempre motivados a, pase lo que pase, estemos siempre pilotando nuestro tren con estilo.

Cuando hagamos buenos combos, desbloquearemos la ruta arcoíris de cada nivel. Por suerte aquí no hay fontaneros que nos lancen conchas azules para romper nuestros trucos
Próxima parada: Tokyomolón
El diseño de los niveles de Denshattack! es fantástico, y me recordaba en muchos momentos a los mejores juegos de Sonic. Siempre veremos múltiples caminos alternativos, pudiendo elegir alguno más fácil pero con menos posibilidades para hacer estos combos más locos, o que nos obligará a perdernos alguno de los coleccionables que hay repartidos por los niveles. A su vez, los diversos objetivos secundarios, además de los desafíos de tiempo y puntuación, nos animan a explorar todas estas vías (¡ja!) alternativas, y perfeccionar nuestras partidas rejugando los niveles para así encontrarlo todo y conseguir las ansiadas medallas de oro.
Esto le da una gran rejugabilidad al título, eso que de por sí, tiene una muy buena duración. Necesitaremos unas 8-9 horas para llegar al final sin más, pero mucho más si queremos realmente ser los Denshattackers definitivos. Eso sí, me choca que no haya tablas de puntuación y/o de tiempo, ya que daría todavía más rejugabilidad al conjunto.

Hay muchos trenes con sus diferentes perks… Pero ninguno de Renfe con todos sus traits negativos. La verdadera experiencia hardcore
Otro elemento brillante de este conjunto es cómo la parte audiovisual refuerza la jugable, como siempre debe ocurrir en todo buen juego arcade. El estilo visual que claramente recuerda a obras como Jet Set Radio le sienta de lujo, para pese a ir a toda pastilla, tener visibles siempre los obstáculos y caminos alternativos. Así rápidamente podremos reaccionar y adaptarnos, sin que por ello se pierda un ápice del espectáculo. ¿Hay momentos en los que sí puede haber problemas de visibilidad y tengamos que memorizar un trazado si realmente queremos hacerlo todo perfecto? Sí, pero es un error al que los fans de Sonic ya estamos más que acostumbrados, y encima es mucho menos frecuente.
Al mismo tiempo, se refuerza la personalidad arrolladora que desprende Denshattack! por los cuatro costados. Ya sea con los diseños de esta versión «post-apocalíptica» pero naturalista de Japón, con unos diseños para cada banda brillante (imposible que no acabéis con varias como favoritas) o incluso del propio menú para los niveles, viendo cómo avanzamos por Japón en este épico viaje.
La música es otro pilar de esta experiencia, con una cantidad absurda de temazos compuesta por artistas de la talla de Tee Lopes (Sonic Mania), Shoji Meguro (Shin Megami Tensei, Metaphor: ReFantazio), Lotus Juice (Persona 3), Ryo Nagamatsu (Splatoon) y muchísimos más. Da igual el nivel, siempre nos acompañará una canción espectacular, y siendo tan molona, ¿cómo no esforzarnos al máximo y darlo todo? Lo dicho, todo nos empuja a jugar con estilo, todo apoyando este enfoque de juego como no había visto en muchos títulos desde la era dorada de las propuestas más arcade.
¡Te reto a un duelo!
Si los niveles normales ya son una auténtica locura, donde Denshattack! se desata por completo es en los jefes finales. No hay dos que sean iguales, ofreciendo unos combates que ponen a prueba todo lo aprendido hasta ese momento, junto a sorpresas constantes que nos tendrán pensando «¿pero qué se han fumado los desarrolladores?». ¡En el mejor de los sentidos! Para que os hagáis una idea, la primera líder de banda a la que nos enfrentamos es una gyaru que monta un mecha con el resto de su banda, las «velocidivas», que es medio Gundam, medio Magical Girl. ¡Y este es el jefe más normal!
No quiero entrar mucho en detalles para que viváis las sorpresas por vuestra cuenta, porque ha habido muchos combates que me dejaron con la boca abierta. Ya no sólo por el espectáculo audiovisual que suponen, sino por las nuevas mecánicas que introducen. La manera de aprovechar los movimientos básicos para crear gameplay totalmente único que no volveremos a ver, y eso hace todavía más especial estos combates. ¡Y todas funcionan!
De nuevo, interconectando la parte más mecánica con la visual, para que todo encaje sencillamente a la perfección. Encima todo va in crescendo, ofreciendo jefes cada vez más grandes, más épicos y más locos. No puedo quitarme de la cabeza el jefe del capítulo 7 en particular, pero seguro que encontraréis alguno que justo sea de algo que os encante, y os dé todavía más alegrías por cómo Undercoders ha plasmado esa mecánica o temática en particular.

Ojo a la nueva temporada de Mobile Sailor Gunmoon
Conclusión
Puede que muchos de los ingredientes de Denshattack! ya los hayamos visto en otros título, pero en su conjunto, no hay ningún juego igual. La manera en la que Undercoders ha cogido el toque arcade de Tony Hawk, la velocidad de Sonic y su filosofía de diseño de múltiples capítulos, el espíritu shonen muy a lo One Piece y tanto el arte como el mensaje anti-sistema de Jet Set Radio. Al abrazar la cultura japonesa al máximo y tener un diseño sencillamente brillante, el resultado es un juego molón a más no poder y totalmente imprescindible.
Estas locas ideas no se quedan sólo en la superficie, sino que capítulo a capítulo consiguen exprimirlas de maneras que no se nos podían pasar originalmente por la cabeza. Y ya ni hablemos de su locura de banda sonora, o de los sorprendentes jefes finales, que no paraban de dejarme con la boca abierta por lo originales y épicos que son.
Sencillamente no os podéis perder Denshattack!, y me encanta volver a tener un juego en el que prime la diversión, el estilo y ser raro. Porque la idea de unos trenes haciendo trucos de skate igual suena que no debería funcionar, pero vaya si lo hace. Así que la estación de la diversión os está esperando, y tenéis un asiento reservado para disfrutar al máximo de Denshattack!.
Nos consolamos con:
- La banda sonora y el apartado artístico son una auténtica maravilla
- Jefes finales únicos, divertidísimos y épicos a más no poder
- Las opciones de expresividad que da con su sistema de combos
- El diseño de los niveles y los diferentes tipos de fases
- Muy rejugable
Nos desconsolamos con:
- Se echan en falta tablas de tiempo y puntuación para unos piques adicionales
- Momentos puntuales donde la visibilidad no es la ideal y sientes que mueres por no saber el recorrido exacto a seguir
Ficha
- Desarrollo: Undercoders
- Distribución: Fireshine Games
- Lanzamiento: 15/07/2026
- Idioma: Textos en Castellano y Voces en Inglés
- Precio: 19,99€

Deja una respuesta