Una de las sagas más queridas de Capcom es Devil May Cry, ya que la entrega original, pese a nacer como un experimento fallido de Resident Evil, logró sentar las bases para multitud de hack and slash, además de ofrecer un universo con una personalidad arrolladora. Por desgracia, la franquicia ha tenido un recorrido bastante peculiar, pasando por una segunda parte desastrosa a todos los niveles, una tercera entrega que a día de hoy sigue siendo la mejor de toda la franquicia, una cuarta parte que se quedó a medias y un reboot que no gustó a la mayoría de seguidores por sus cambios estéticos.
Por suerte, Capcom está ahora mismo «on fire», publicando juegazo tras juegazo, y recuperando la esencia de todas sus franquicias que parecían algo muertas, pero que como suelen decir, sólo estaban de parranda. Así ha ocurrido con Resident Evil gracias a la séptima entrega y el remake del segundo juego, Monster Hunter: World que se ha convertido en la entrega de la franquicia más vendida, o Mega Man 11, al entender por fin qué es lo que hace brillar a la franquicia. Ahora es el turno de Devil May Cry 5 de hacer resurgir a su saga, ya que los demonios pueden llorar, pero en este caso de alegría, porque Dante, Nero y compañía han vuelto por la puerta grande.










