Con nada menos que cinco años de desarrollo nos llega el último tesoro de Rockstar, L.A. Noire, un juego desarrollado por el estudio australiano Team Bondi, con Brendan McNamara a la cabeza. El que fuera director del Team Soho y guionista de The Getaway fundó este nuevo estudio con el que se estrenan con este juego policíaco ambientado en la década postguerra de finales de los cuarenta. Un esperadísimo juego del que se han esmerado en llenarnos de hype en los últimos meses con vídeos e imágenes que nos ponían los dientes bien largos.
La historia nos sitúa en la ciudad de Los Ángeles de 1947, con la II Guerra Mundial a sus espaldas y las correspondientes secuelas. Una recreación magistral de una época difícil para la sociedad estadounidense; donde la corrupción, el comunismo, el auge de la droga o los asesinos en serie, se mezclan con la explosión de la industria cinematográfica de Hollywood, con sueños de jóvenes que pretenden ser estrellas, productores que abusan de su posición privilegiada, lujurias, etc. Todo ello mostrado de una forma adulta y madura, perfectamente ambientado.

