El año pasado le tenía muchísimas ganas a Destiny, pero para la gran mayoría de nosotros el juego supuso una gran decepción para todo el hype generado. Poco contenido, muy repetitivo y una historia de chiste fueron sus principales problemas, aunque a cambio su adictiva y fantástica jugabilidad logró enganchar a muchos usuarios durante horas y horas. Las dos siguientes expansiones no ayudaron a ver el juego de forma más positiva, ya que ofrecieron muy poco contenido para lo caras que eran.
Sin embargo, con El Rey de los Poseídos, la última gran expansión del juego, Bungie ha escuchado a los usuarios, ofreciendo numerosos cambios para el segundo año del título, además de incluir muchas nuevas misiones para hacer frente al malvado Oryx y a sus Poseídos. ¿Estáis preparados Guardianes?










