Una secuela que casi nadie esperaba era la de Vampire: The Masquerade – Bloodlines 2, ya que pese al estatus de juego de culto de la primera parte, no es que fuera un gran éxito de ventas. Por suerte, Paradox y Hardsuit Labs han retomado la saga, y por lo visto en la Gamescom 2019, está más que en buenas manos. Lo primero es que, pese al «2» en el título, no hará falta conocer la historia de la franquicia para disfrutar de esta secuela, pero si ya jugamos al clásico, habrá referencias y el universo se mantendrá.
Al fin y al cabo, en la primera parte vivíamos el final de la Guerra Civil entre las diferentes facciones de vampiros que conforman la «Mascarada», y en esta ocasión, viviremos el inicio de otra guerra. Es un enfoque diferente, ya que ahora podremos determinar no sólo el inicio de la guerra, sino ver qué facciones se mantienen en pie, qué alianzas se forman durante estas tempranas etapas de la guerra, etc.










