El campo. Qué bien viene para desconectar de la ciudad, con el aire libre, la libertad, la naturaleza, y en el caso de Dying Light: The Following, de zombies. Una de las mayores sorpresas del año pasado fue sin duda la obra de Techland, ya que si bien los Dead Island resultaron divertidos, casi nadie esperaba un producto tan redondo y adictivo como el que nos encontramos. No solo el juego de base era muy bueno, sino que encima el estudio ha ido ofreciendo contenido gratuito, y para rematar la faena junto a esta gran expansión se ha publicado la Enhanced Edition, con mejoras y más contenido para seguir enganchados, ya sea por primera vez o al volver a Harran.
The Following es la estrella de todo este nuevo contenido, una expansión de un tamaño considerable, y que viene de serie si compráis la renovada Enhanced Edition junto a los demás DLCs de pago. Si la aventura principal tenía lugar en la ciudad de Harran, ahora nos toca salir a sus alrededores, una zona campestre en la que nos esperan bastantes novedades y una misteriosa secta.











