Una de las mayores sorpresas del año pasado fue sin duda Warhammer: End Times – Vermintide, al tratarse de una de las mejores experiencias cooperativas de los últimos años. Por «desgracia», el título solo lo pudieron disfrutar los usuarios de PC, y aunque el juego estaba anunciado para consolas, ha tardado casi un año en llegar a PS4 y Xbox One.
Esto abre enormemente la comunidad de usuarios, al ofrecer esta experiencia al más puro estilo Left 4 Dead, pero en un universo tan popular como Warhammer. Esto es muy importante teniendo en cuenta que no hay muchos títulos similares en consola que nos fuercen a jugar como un reloj suizo con nuestros compañeros contra nuestros oponentes. El juego base ya sabemos que es de calidad, pero la cuestión es clara: ¿habrá sido el port de calidad, o los Skaven deberían de haberse quedado en PC?








