
Estamos en una época dorada de remakes, al tratar varios de los juegos más icónicos de hace varias décadas con todo el respeto que se merecen. Esto lo podemos comprobar fácilmente con remakes que se centran más en los gráficos, como Crash N. Sane Trilogy o el próximo Spyro Reignited, otros que tocan un poco de todo, como Shadow of the Colossus, y otros que ofrecen una aventura completamente nueva basándose en la idea del original, pero cambiando prácticamente todo.
Este es el caso de Resident Evil 2, el esperado remake que se convirtió en una de las grandes sensaciones del pasado E3, al lucir de miedo, demostrar que la tercera persona sigue estando muy presente en la saga, y que Capcom sigue haciendo las cosas muy bien. El juego ya nos tenía ganados, y tras probar dicha demo del E3 en las oficinas de Koch Media, ya tengo claro que va a ser uno de los mejores juegos del año que viene.









