La escena de desarrolladores desligados de las grandes multinacionales en la actualidad está siendo muy fructífera y, de vez en cuando, se encuentran juegos que consiguen hacer algo nuevo en este mundillo saturado de juegos de acción y disparos. De todas formas, el juego que trataremos hoy, aun viniendo de esta escena de juegos “semiindependientes”, no es precisamente el culmen de la originalidad, pero sí recuerda de alguna forma aquellas aventuras gráficas añejas que tanto disfrutamos en la década de los 90.
Antes de comenzar a hablar del juego que nos ocupa, Tales from the Dragon Mountain: The Strix, sería muy importante destacar su desarrolladora, Cateia Games. Este experimentado estudio croata tiene en su haber una gran colección de títulos en los que destaca el género de la aventura gráfica, como el juego que estamos analizando. Aunque podríamos considerar Kaptain Brawe: A Brawe New World como su obra cumbre, este último título que estamos tratando nos enseña cómo hacer un juego que entretiene y engancha hasta el último momento, siendo perfecto para toda la familia.

