No soy el mayor aficionado a los rogue-likes, ya que prefiero que un juego ofrezca una experiencia perfectamente diseñada, y no encontrarme con momentos frustrantes al depender del azar. Sin embargo, hay algunos rogue-likes que sí logran engancharme de mala manera gracias a sus adictivas mecánicas y aprovechar muy bien la generación procedimental de niveles, como Enter the Gungeon o Ziggurat por citar unos pocos.
En Switch, actualmente tenemos tres títulos con propuestas muy diferentes dentro del género rogue. Por un lado está Gonner, al mezclar las plataformas con los disparos y muchos elementos hardcore. Luego está el archipopular The Binding of Isaac, ofreciendo una experiencia muy propia de los The Legend of Zelda. La trilogía la cierra el juego que nos ocupa, NeuroVoider, que tras su paso por PC, PS4 y Xbox One, llega dispuesto a llenar nuestra consola con cientos de balas, explosiones y robots destruidos. ¿Listos para estrujar vuestro cerebro, meteros en un robot y destruir todo lo que se mueva?






Ha tenido que ser un fan del erizo azul el que tenga que dejar en evidencia a la propia SEGA para poder hacer un juego de Sonic que rompa el redundante círculo de excitación-negación-decepción que lleva acompañando a uno de los personajes más aclamados del mundo de los videojuegos y del género noventero por excelencia: las plataformas. Christian Whitehead es el creador de Sonic Mania, pero este fan incondicional no se ha ganado el derecho de poder crear este título licenciado así porque sí; estamos ante un usuario que ha remasterizado grandes clásicos como Sonic the Hedgehog, Sonic the Hedgehog 2 o Sonic CD bajo su propio motor gráfico, el Retro Engine, y que la gente ha podido descargar de forma totalmente gratuita y para múltiples plataformas de sobremesa y portátiles.