La saga Star Wars necesitaba un juego ganador tras una serie de traspiés en el mundo de los videojuegos. Tenemos la debacle de los micropagos de Battlefront II (aunque ahora el juego está en un estado de forma sensacional, todo hay que decirlo), la cancelación de varios juegos para un jugador (1313 y el que estaba en desarrollo por Visceral Games), con que había muchas expectativas puestas en Jedi: Fallen Order.
Al fin y al cabo, es el primer título de estas características que llega esta generación (sin contar con Vader Immortal al ser exclusivo de VR), y tanto los fans como Electronic Arts necesitaban un éxito rotundo. Es ahí donde entra Respawn Entertainment, estudio que va de éxito en éxito con Titanfall 2 (no me cansaré de recomendarlo) y Apex Legends, además de estar desarrollando un nuevo Medal of Honor. ¿Podrá este equipo traernos el juego de Star Wars que traiga el equilibrio a la Fuerza, o sucumbirá al Lado Oscuro?










