Es curioso, pero van pasando los años, y la saga Call of Duty se va alejando más y más de sus raíces de la Segunda Guerra Mundial para convertirse en un FPS futurista. Ya se dio un paso importante el año pasado con el divertido Advanced Warfare, y en esta ocasión le toca a Treyarch en su primer juego dentro del nuevo ciclo de desarrollo de 3 años llevarnos más al futuro todavía con Call of Duty: Black Ops III.
Si ya los jetpacks y los exoesqueletos os parecían de ciencia ficción, en esta ocasión nos tocará ver cómo es un mundo lleno de robots, soldados con aumentos cibernéticos y conexiones entre objetos y personas que bien podrían ser la evolución de lo actualmente conocido como «Internet de las cosas». ¿Estáis listos para ver cómo serán las operaciones encubiertas dentro de varias décadas?









