Me encantan los juegos de sigilo, con que cualquier lanzamiento dentro del género me llama siempre la atención. Eso me ocurre con Styx: Master of Shadows, y tras probarlo en la Gamescom, le tengo más ganas aún, porque pinta bastante bien. En la feria alemana pude probar aproximadamente los primeros 15 minutos del juego, en una versión muy cercana a la final, ya que contaba con textos en castellano, pero tenía varios detalles gráficos por pulir (como eliminar varios parámetros que no se deberían de ver en un videojuego).
Aun así, esta primera toma de contacto me ha dejado con un buen sabor de boca por varios motivos.









