
Uno de los juegos de la Gamescom que más ganas tenía de probar era sin duda Dead Island 2. El tráiler del E3 prometía muchos cambios en el tono de la saga, para ir a por algo más divertido y no tan serio, y tener a un estudio como Yager detrás auguraba algo de confianza por todo el entusiasmo que mostraban sobre el juego en el E3. Sin embargo, se convirtió en mi mayor decepción de la feria alemana, y la verdad, muchísimo tiene que mejorar el juego para que llegue a ser mínimamente divertido.
Pero vayamos por partes. Esta secuela se ambientará en California. Que ya, no es una isla, pero ponen la excusa de que, como el virus zombi ha llegado desde Banoi, el estado se ha puesto en california, aislándolo de todo el mundo. Sin embargo, hay varios inmunes al virus que están aprovechando esta situación para pasárselo en grande masacrando zombis al estilo «Hollywood» en su propio apocalipsis zombi de sus sueños. Todo mientras Max y Rick Furry (su gato, que será el primer en ser hecho con captura de movimientos) busca inmunes al virus para encontrar una cura.









