8

Sonic Colours: Ultimate

Sonic Colors Ultimate

Estamos en el 30º Aniversario de una de las franquicias más conocidas de los videojuegos, y cómo no, también de una de las mascotas de SEGA más reconocibles de su historia. Esto se traduce no sólo en muchos eventos de colaboración como estamos viendo, o en el anuncio de una secuela que se pierde el aniversario, sino también en revivir uno de sus mejores títulos con novedades y en plataformas modernas.

Así tenemos ante nosotros Sonic Colours: Ultimate (siempre me ha fastidiado la «u» que se añade o quita en función de la región), considerado como uno de los mejores títulos del erizo en su etapa moderna. Porque sí, me encanta la franquicia (la prefiero incluso a Super Mario, podéis matarme si queréis, que nunca me pillaréis), pero es innegable que su salto a las 3D ha sido siempre algo accidentado. Ya sea por desarrollos apresurados, mecánicas que no terminaban de cuajar o un poco mezcla de todo, Sonic Colours logró ser muy bien recibido por público y crítica en su lanzamiento en Wii hace ya 11 años. Así que toca visitar de nuevo el parque de atracciones en esta versión que promete ser la definitiva de este «clásico» de la franquicia, para comprobar si el juego sigue estando a la altura, o si .

A detener al Carahuevo... otra vez

Pese a su aspecto familiar, Sonic es conocido por tener una historia bastante profunda a lo largo de sus títulos, llegando a lo épico y espectacular en más de una ocasión. Bueno, pues este no es el caso de Sonic Colours: Ultimate, puesto que aquí estamos ante lo más básico de lo básico. Sonic y Tails se enteran de que Eggman va a abrir un parque de atracciones en el espacio, supuestamente porque se arrepiente de haber intentado destruir el mundo un día sí y otro también. Nuestros héroes no se lo tragan, así que van a investigar para detener sus planes obviamente malvados.

Sonic Colours Ultimate

Esta vez su estratagema consiste en usar la energía de los Wisps para su nueva arma súper-mega-ultra maligna, con que Sonic y Tails deberán pararle los pies una vez más. El argumento no podía ser más básico, y lo peor es que ni es épico ni se toma a sí mismo en serio. Esto no sería malo si al hacerlo, lo hiciera con humor de calidad, pero las escenas de vídeo están llenas de chistes bastante insulsos.

Casi parecen sketches malos, y me «duele» tras ver lo que se puede hacer con humor y calidad en la serie de animación de Sonic Boom, ya que en pocos minutos logran caracterizar a los personajes de la franquicia mejor que en muchos títulos. Es más, la serie de animación que se ha publicado junto al juego logra tener más corazón y ser más épica. Con que, realmente estamos ante una simple excusa para destruir más robots del Carahuevo, escuchar alguna broma que sí es graciosa por megafonía mientras jugamos en cada, e introducir de paso a los Wisps, que ya se han quedado en la franquicia hasta nuevo aviso.

¡Que el ritmo no pare!

Una de las señas identidad de la franquicia ha sido la velocidad, y Sonic Colours: Ultimate lo clava a las mil maravillas. El juego como tal es prácticamente igual que en Wii, por lo que su buen diseño se mantiene, al entender qué es lo que hace divertido a Sonic. Como siempre, tendremos varias rutas a nuestra disposición de manera simultánea. Si somos hábiles, podremos tomar la más rápida, para mantenernos a toda pastilla por los escenarios. Si fallamos alguna vez, nos tocará ir a alguna sección de plataformas que requiere más precisión, y por tanto, ir más despacio.

Sonic Colours Ultimate

Estamos ante un título que logra equilibrar muy bien esa velocidad con la precisión propia del género, para ofrecernos unos niveles realmente divertidos de principio a fin. Estas fases pueden ser más en 3D o con momentos de scroll lateral, sumando alguna parte de correr donde solo centrarnos en cambiar de raíl para evitar obstáculos.

Cada región del parque suele tener alguna mecánica única que le da un ligero giro al concepto de «gotta go fast» del erizo, ya sean las partes acuáticas, las montañas rusas o los Wisps. Así logra Sonic Colours: Ultimate mantenerse fresco durante toda la aventura, pero sobre todo, veloz. Porque sí, cuando el juego frena, podemos notar que la precisión de Sonic para saltar en plataformas pequeñas igual no es la mejor del mundo. Es otro motivo más para intentar ir a toda pastilla, sirviendo casi como castigo el plataformeo lento por no saber mantener el ritmo del erizo.

En este sentido, los Wisps funcionan realmente bien, ya que la gran mayoría nos permiten mantener dicha velocidad. Estos aliens sirven como power-ups, pudiendo convertirnos en un rayo láser que se mueve a la velocidad de la luz rebotando en enemigos, superficies o cristales, taladros para explorar el sub-suelo o una especie de nave que puede seguir las líneas de anillos. La gran mayoría de los Wisps se centran en la velocidad de Sonic, y son los que mejor funcionan.

Sonic Colours Ultimate

Otros se enfocan más en el plataformeo y la búsqueda de coleccionables, como el cubo azul para cambiar de fase unos tipos de plataformas, o el cohete para lanzarnos en vertical al cielo y luego descender en caída libre. Una novedad de Sonic Colours: Ultimate es el Wisp Jade, que nos trasforma en una especie de fantasma que puede volar y teletransportarse a unos puntos, incluso atravesando paredes en el proceso. No es un mal potenciador nuevo, aunque se nota que se ha metido algo de «pegote», al servir para unos pocos coleccionables que han cambiado de sitio y poco más. De hecho, es uno de los Wisps con los que más fácil se puede romper el juego, al meternos en rincones donde no deberíamos estar y tener que suicidarnos o reiniciar el nivel si queremos continuar.

Dicho esto, me lo he pasado realmente bien completando todas las fases de Sonic Colours: Ultimate, durando en una primera pasada unas 4-5 horas más o menos. Esta duración aumenta si queremos conseguir el rango S y los anillos rojos, con los que desbloqueamos unos niveles extra en la máquina recreativa del parque, y que sirve para desbloquear a su vez al siempre genial Súper Sonic.

Las pegas que le puedo poner al título como tal vienen por parte del diseño original, y tampoco son muy graves. En primer lugar, los jefes finales. Quitando el último, me han parecido excesivamente sosos y sencillos. Además, hay sólo 3 tipos, repitiéndose dos veces cada uno en una versión ligeramente complicada. El otro problema está en que los primeros mundos que completamos veremos muchas cápsulas donde estarían los Wisps, pero como no los hemos desbloqueados, se reducen notablemente las opciones y caminos que tenemos disponibles. Esto no ocurre en las últimas regiones del parque, y aunque está bien tener rutas alternativas al haber desbloqueado nuevos potenciadores, eso no quita la frustración inicial de ver un saliente al que obviamente no podemos llegar porque la cápsula de al lado no nos permite cogerla.

Sonic Colours Ultimate

Novedades a medio colorear

Como su propio nombre indica, Sonic Colours: Ultimate pretende ser la versión definitiva del juego, y por eso se han añadido novedades al juego, que por desgracia, no terminan de cuajar. A nivel más puramente de gameplay, junto al nuevo Wisp tenemos un renovado sistema de vidas. Básicamente, tendremos vidas infinitas, pero contaremos con ayudas de Tails. De esta manera, si contamos con una ayuda y nos caemos al vacío, Tails nos devolverá a la última plataforma segura, sin perder ningún anillo o coleccionable en el proceso.

Esto no está mal como un posible modo Fácil, pero creo que estaría bien la opción de habilitarlo o desactivarlo. El cambio a las vidas infinitas me parece correcto, ya que no temer la pantalla de Game Over nos anima a experimentar más, algo que siempre me gusta en estos plataformas, pero lo de Tails (por mucho que te quiera, zorrito ingeniero) me ha parecido demasiado.

Otra novedad está en la personalización de Sonic con las fichas obtenidas durante las partidas. Este nuevo coleccionable nos permite ponerle nuevas zapatillas, auras o guantes al erizo, pero todos los diseños me parecen horribles. Llamadme soso, pero el diseño original del personaje me parece infinitamente más atractivo que ponerle unos guantes brillantes que desentonan a más no poder. Habría sido mejor poder ponerle gorritos o directamente desbloquear skins de otros títulos de la franquicia. Así se consigue que este nuevo coleccionable no ilusione absolutamente nada al conseguirlo, por lo que cuando es la recompensa de una ruta complicada, nuestra cara de satisfacción pasará a ser una de «bueno, al menos no me he muerto en el proceso». Ni Eggman logra cortar tanto el rollo en el universo de Sonic.

Sonic Colours Ultimate

Finalmente (a nivel de contenido, luego hablaré de la música), tenemos las carreras con Metal Sonic, que se han metido con calzador de la peor forma posible. Al lograr 15 anillos rojos desbloquearemos la carrera de ese «mundo», que consiste en una contrarreloj en solo uno de los niveles de los 6 normales que hay. Por qué no se puede hacer esta carrera en cualquier fase es un misterio, ya que no se altera su funcionamiento para nada. Únicamente se mete a Metal Sonic de fondo para lo que es una prueba contra el crono encubierta.

Estas «carreras» al final no aportan absolutamente nada, y parecen hechas por gritar «¡ey, tenemos algo nuevo!» que otra cosa. La interfaz de inicio y final de la carrera parece un placeholder o incluso algo propio de los juegos-fan más simples que hay. Nada de interactuar con Metal Sonic durante la carrera, dar un contexto para estas pruebas ni nada por el estilo.

Remixeando que es gerundio

Pasando a los aspectos técnicos, Sonic Colours: Ultimate claramente va a dar una experiencia muy diferente en función de la plataforma donde juguemos. En mi caso, he jugado en PS5 (versión de PS4 mediante retrocompatibilidad), y no he sufrido ninguno de los bugs que han llenado las redes sociales, sobre todo de la versión de Switch, ya sean de emuladores para menospreciar el título o no. Es cierto que sufrí un par de bugs menores durante la partida (uno que me hacía morir al tomar un turbo y otro al salirme de los límites del escenario con el nuevo Wisp), pero nada loco que me impidiera disfrutar de la partida. En principio, salvo que se hagan cosas muy extrañas, no deberíais tener problemas.

Sonic Colours Ultimate

Dicho esto, en PS5 el juego se mueve a 4K y 60 FPS prácticamente constantes. El único problema en la fluidez está en unos pequeños micro-cortes, que no molestan en exceso, pero que claramente ocurren y espero se solucionen más pronto que tarde. Además, se han retocado texturas y la iluminación, para que el juego se vea mejor que antes. Eso sí, Sonic Colours: Ultimate es básicamente una remasterización en HD, por lo que el núcleo artístico del juego, que es por lo que se ve bien, viene de su versión de Wii.

Este parque de atracciones espacial es una delicia, y hay muchos «setpieces» donde es imposible no alucinar con todo lo que veremos en pantalla, como la batalla espacial de fondo mientras corremos por un arco-iris en «Starlight Carnival», la estética japonesa clásica de «Aquarium Park» o la montaña rusa de la muerte en «Asteroid Coaster». La estética de cada región y del juego es genial, pegando muy bien con la velocidad y el buen rollito de Sonic en esta entrega.

Eso sí, no es perfecto el trabajo de remasterización, y hay elementos donde se le notan las costuras. Lo más obvio será en las cinemáticas, que si bien se han re-escalado mediante IA, el resultado no es perfecto ni mucho menos, notándose una reducción notable de resolución respecto a las partes ingame. Que luego encima no podamos volver a ver estas escenas de vídeo en pantalla grande desde el menú de «Extras» es bastante absurdo, con que ahí otro elemento a añadir a las cosas a parchear del juego.

Sonic Colours Ultimate

Finalmente nos queda el sonido, y aquí solo tengo cosas positivas para decir. En primer lugar, Sonic Colours: Ultimate añade el doblaje al castellano, con los actores de doblaje habituales para todos los personajes. Esto nos permite disfrutar más aún de las diferentes escenas de vídeo, y en especial, de las frases que no deja de soltar Eggman por megafonía en los niveles.

Después tenemos la banda sonora, que es otro punto de posible polémica. La banda sonora original de Sonic Colours es excelente, y para esta nueva versión, se ha decidido realizar una serie de remixes. De esta forma, ahora los tres primeros actos de cada mundo tienen los remixes, y los otros tres tienen la música original. En Sonic Colours los 6 actos tenían la misma música, por lo que así tenemos una canción «única» en cada fase del juego. Los remixes me han gustado bastante (Ohtani es un auténtico crack), y prefiero tener algo diferente a escuchar en cada nivel.

Ahora bien, creo que estaría bien la opción de elegir entre las versiones remixeadas de las canciones y las originales para los que quieran la versión más original del título. Otra pega es que a ciertos efectos sonoros quizá suenan demasiado alto o las escenas de vídeo están más bajas que lo demás, pero son ya problemillas menores, que no nos impedirán disfrutar del musicote que ofrece el juego, que la verdad, es uno de los motivos por los que siempre disfruto de los títulos de Sonic.

Conclusión

En su momento no me llegué a pasar el juego (le di muy, muy poco a la Wii), con que me lo he pasado como un crío con Sonic Colours: Ultimate. Ciertamente es de los Sonic en 3D más sólidos, gracias a un buen diseño de niveles, unos escenarios increíblemente llamativos y unas buenas mecánicas en general gracias a la introducción de los Wisps. Sí que es cierto que quizá no está a la altura de los niveles diurnos de Unleashed (su único fallo era el ritmo de las fases del lobo), pero no me extraña que marcara el rumbo para la saga en los siguientes años, para bien y para mal en algunos casos, como en la narrativa.

Todas esas bondades las seguimos encontrando en Sonic Colours: Ultimate, ya que a efectos prácticos, es el mismo juego con un lavado de cara. Los gráficos y la fluidez han mejorado (bugs aparte), el doblaje al castellano es una delicia y la banda sonora es espectacular, remixes incluidos.

Ahora bien, se trata de un regreso que claramente podría haber sido mejor. Hay bugs (más en unas plataformas que otras) que llegan a molestar, parte del nuevo contenido está metido con calzador y/o sin cuidado, empañando así un juego que debería servir para celebrar en vez de para lamentar. Es algo a lo que estamos acostumbrados los seguidores del erizo, ya que para cada cosa buena que sale, hay otra que sale mejorable (o mal, para qué nos vamos a engañar), y es una pena que la mascota de SEGA siga sufriendo estos problemas frente a otros lanzamientos impecables de la compañía. Aun así, Sonic Colours: Ultimate sigue siendo un Sonic en 3D excelente, en especial si no jugasteis al original de Wii, y que ojalá, sirva para colorear un excelente futuro por delante para el bueno de Sonic.

8

Nos consolamos con:

  • Genial diseño de niveles que aprovecha lo que hace grande a Sonic
  • Artísticamente sigue siendo una delicia. Algunos niveles son espectaculares
  • El doblaje al castellano con la calidad característica de la franquicia
  • Gran música, y los remixes nos permiten disfrutar de un tema diferente en cada fase

Nos desconsolamos con:

  • Los bugs con los que ha salido inicialmente el juego, empañando el resultado final
  • Las novedades son menores y metidas con calzador, sin llegar a aportar nada relevante
  • No dar a elegir entre activar o no novedades como las ayudas de Tails o los remixes
  • Los jefes finales, salvo el último, son bastante decepcionantes

Análisis realizado gracias a un código para PS4 usado en PS5 ofrecido por Koch Media.

Ficha

  • Desarrollo: Sonic Team - Remaster por Blind Squirrel Games
  • Distribución: SEGA/Koch Media
  • Lanzamiento: 07/09/2021 - Acceso anticipado desde 03/09/2021
  • Idioma: Voces y Textos en Castellano
  • Precio: 39,99 €

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *