
El año que viene va a haber un buen enfrentamiento por la corona a «Mejor juego de zombis» entre Dying Light y Dead Island 2, y a juzgar por lo que he probado en la Gamescom, está claro que la balanza se va a inclinar al primero de esos dos títulos. Tengo que reconocer que ya tenía muchas ganas al juego de antemano, ya que la mezcla de un survival de zombis con elementos de parkour es muy llamativa.
La demo de la Gamescom se centraba en la novedad que anunciaron en la feria: el modo cooperativo. Junto a un segundo jugador, teníamos que completar una misión, que consistía en hacer volar un edificio como distracción para que parte de los supervivientes cumpla un objetivo en otra parte del mapa. Eso no era lo importante en la demo, sino simplemente cumplir el objetivo que nos habían encomendado.









