
Ya en la Gamescom me dejó muy buenas sensaciones Lara Croft and the Temple of Osiris, pero en Alemania solo pude jugar al modo en solitario. Como ya sabréis, la aventura está pensada para ser jugada con amigos, y aunque se podrá completar en solitario (el personaje que controlemos tendrá todas las habilidades), es con otros tres amigos donde brillará con luz propia. O con la de los explosivos que podemos usar, ya que el cooperativo de esta entrega es divertidísimo, y también hay toques competitivos si así lo queremos.
El primer nivel que jugué era el mismo de la Gamescom, por lo que no repetiré como era su desarrollo. Sin embargo, al jugar con más gente, había varios cambios. El principal es que ahora, para poder avanzar, había que ayudar a los compañeros a escalar por las paredes usando los ganchos (habilidad de los dos arqueólogos) o usar el bastón egipcio (de los dos personajes que lo llevan) para activar plataformas y diferentes mecanismos.









