El caso de Mario + Rabbids: Kingdom Battle es muy curioso, ya que con las filtraciones que hubo antes de su anuncio, muchos no dábamos ni dos duros por el juego. ¿Qué pintan los conejos de Ubisoft con el fontanero italiano? Sin embargo, tras una presentación en el E3 nos conquistaron a todos (y no sólo por ver a uno de sus directores llorar al ver a Miyamoto alabar el juego), sino porque se notaba que tenía mucha miga y habían puesto mucho amor en el juego.
Lo bueno es que, al contrario que con otros AAA, tras ese anuncio sólo tuvimos que esperar unos meses para probar el juego tranquilamente, y este crossover tan loco ya está entre nosotros. Personalmente, nunca he sido muy fan de Mario (raro al ser las plataformas mi género favorito), y le tenía mucha hincha a los Rabbids porque su aparición supuso casi la desaparición de Rayman, una de mis sagas favoritas. Sin embargo, aquí estamos, ante un RPG estratégico en la línea de XCOM pero con un aspecto muy propio de Nintendo, aunque hecho todo por Ubisoft. ¿Estaremos ante el crossover más inesperado, pero al mismo tiempo, de los que mejor salgan al ofrecer algo completamente nuevo a los fans de las dos franquicias?







Ha tenido que ser un fan del erizo azul el que tenga que dejar en evidencia a la propia SEGA para poder hacer un juego de Sonic que rompa el redundante círculo de excitación-negación-decepción que lleva acompañando a uno de los personajes más aclamados del mundo de los videojuegos y del género noventero por excelencia: las plataformas. Christian Whitehead es el creador de Sonic Mania, pero este fan incondicional no se ha ganado el derecho de poder crear este título licenciado así porque sí; estamos ante un usuario que ha remasterizado grandes clásicos como Sonic the Hedgehog, Sonic the Hedgehog 2 o Sonic CD bajo su propio motor gráfico, el Retro Engine, y que la gente ha podido descargar de forma totalmente gratuita y para múltiples plataformas de sobremesa y portátiles.