
Normalmente, tras probar un juego ya sabes hacia dónde van a ir los tiros y más o menos lo que te encontrarás en el universo del título. Bueno, pues en la Gamescom 2014 con The Vanishing of Ethan Carter me pasó todo lo contrario. Sí, sé que controlas al detective Paul Prospero, un detective que va a Red Creek Valley por una carta de Ethan Carter, que se encuentra en grave peligro. Al llegar allí, ha desaparecido, con que nos toca encontrarlo en mitad de muchísimos misterios.
Pero en serio, misterios desde el primer minuto, ya que vas andando por el bosque, y de repente te salen trampas. Si se observan detenidamente, podemos abrir como una especie de portal temporal para ver el pasado de lo que ha ocurrido. Todo mientras Paul va haciendo un monólogo interior muy de estilo «noire» de cómo todo va a irse al traste y tiene la sensación de que éste será su último caso.








