Esta generación, hay 3 sagas de FPS que me han enamorado: Titanfall (sobre todo por la segunda parte), Wolfenstein y DOOM. El reinicio de esta popular saga fue fantástico, así que tenía unas ganas espectaculares de probar DOOM Eternal, la secuela de este reinicio, y que se convirtió automáticamente en uno de mis juegos favoritos de la reciente Gamescom 2019.
Como ya sabréis, esto va de matar demonios al ritmo de heavy metal, hacerlo con estilo y no dejar un solo cartucho de la escopeta sin disparar. La demo de la obra de iD Software pretende mostrar muchísimo en muy poco tiempo, haciéndonos pasar de una situación explosiva a otra. A grandes rasgos, en la demo empezamos (tras un tutorial) en la base de la UAC, que está siendo atacada por los demonios. Nuestra meta es llegar hasta el cañón orbital (o una versión gigantesca del BFG), para meternos en el cañón y que nos podamos auto-disparar a la superficie de Marte.








