Hasta el 2009, cada juego basado en un superhéroe se miraba con mucho escepticismo, ya que la norma general era que podían ser divertidos para los fans, pero bastante mediocres en líneas generales salvo contadas excepciones. Por eso, Batman: Arkham Asylum sorprendió tanto: era un juegazo de principio a fin, sin importar si se era fan del Caballero Oscuro o no. De esta forma, se convirtió en uno de los «sleepers» del año, y lo que es más importante, uno de los firmes candidatos a GOTY del 2009.
Con estos antecedentes, el hype levantado por Arkham City es seguramente la mayor preocupación de todos los usuarios. El anterior triunfó porque nadie esperaba nada de él, pero en esta ocasión, todos mirábamos ansiosos a Rocksteady en busca de un gran sucesor. Por eso mismo, ¿podrá el Hombre Murciélago triunfar sobre estas altas expectativas o habría sido mejor dejarlo encerrado en Arkham en lugar de nuestras consolas?
