Cuando pensamos en juegos orientales, pensamos automáticamente en Japón, y no es para menos, ya que China, a pesar de ser un país enorme, ha tenido vetado todo el tema de los videojuegos. Por eso me sorprendió tanto probar ICEY en la Gamescom, un título del estudio chino Fantablade Network que se podría definir como la mezcla perfecta entre Bayonetta y Muramasa, lo que se traduce en dos cosas: acción rápida y un estilo en 2D espectacular.
La demo estaba en chino, con que lo que es enterarse de lo que estaba pasando era imposible. Aun así, lo jugable sí que se entendía perfectamente. Nosotros controlamos a una especie de robot con unas espadas, y tenemos que avanzar hacia la derecha. Por el camino hay varios obstáculos que hay que evitar saltando, y cómo no, bastantes combates donde alucinar con el estilo de lucha.









