
Hemos esperado alrededor de un año, y por fin, ya hemos podido experimentar el regreso de Clementine en The Walking Dead: Season 2. Esta nueva temporada arranca con «All that Remains», un capítulo que nos prepara para lo que nos encontraremos en el resto de la temporada, pero que a pesar de su carácter introductorio, presenta momentos que igualan o incluso superan a las escenas más emocionantes de la increíble primera temporada.
El juego no pierde el tiempo en desvelarnos quiénes son las dos figuras que Clementine vio a lo lejos tras huir de Savannah, y como ya nos tiene acostumbrados la franquicia en cualquiera de sus formas (cómic o televisión), los buenos momentos no duran, y arrancamos la temporada con un momento muy duro. De ahí pasamos a lo que verdaderamente importa: han pasado 16 meses, y Clementine ya no es tan pequeña, lo que se nota no sólo en su crecimiento físico, sino también mental.









