
Me encantan los juegos de rimo, por lo que una espinita que siempre he tenido clavada a nivel de sagas era Rhythm Paradise. Al empezar a disfrutar como tal de las consolas de Nintendo con Switch (salvo alguna excepción de juegos en Wii), tengo aún muchos deberes por completar… ¡Pero al menos ya la saga de ritmo puedo tacharla de la lista! Porque tras una década de espera, al fin la saga ha vuelto con Rhythm Paradise Groove para Switch, en el que seguramente sea el último juego de Nintendo para la consola.
Y es importante esta distinción, ya que si bien el ritmo es muy importante en toda pieza musical, otros títulos sí pueden considerarse musicales, como pueden ser los clásicos Guitar Hero, un Hatsune Miku o incluso el reciente Dead As Disco. Aquí no hay partituras complejas, ya que todo se basa en ser como un metrónomo humano para poder completar las decenas de pruebas que nos propone el título. Un metrónomo que usa como referencia a los personajes más monos y disparatados de la historia, por supuesto. Así que id ajustando vuestro ritmo, que esos minijuegos no van a completarse solos.
La maravillosa locura de la música
La premisa general de Rhythm Paradise Groove es superar una serie de minijuegos, donde cada uno presenta una situación que va desde algo simpático a algo absurdo a más no poder. Para ayudar al personaje de turno, tendremos que hacer una acción bastante simple, pulsando generalmente el botón «A», o en alguna ocasión, alguna de las flechas del pad direccional. Esto puede ir desde coger verduras que nos lanzan al vuelo, a acelerar o frenar mientras intentamos rodar un anuncio para un coche o coger un frisbee que nos lanza nuestro dueño como buen perrete que somos.
Hay una amplia variedad de pruebas, siendo tan divertido descubrir la absurda situación que nos plantearán como el ritmo que debemos seguir. Un tutorial nos explicará antes de cada prueba las mecánicas de cada una, ya que lo dicho, a nivel de partitura, no estamos ante nada complejo, pero sí es importante saber qué clase de ritmos nos vamos a encontrar.
Aquí es donde entra la parte mágica de Rhythm Paradise Groove para mí, ya que sí, todo es muy bonito y simpático a más no poder… Pero la parte visual no importa. O al menos, no es tan importante como sí lo es en otros juegos, pese a lo trabajada que está. Las pistas visuales pueden ayudar a que entendamos el ritmo, pero debemos sentir el groove (¡ja!), ya que de hecho, el juego entorpecerá nuestra visibilidad a lo largo de la mayoría de minijuegos, un poco para probar que estamos sintiendo el ritmo, y no dejándonos llevar por los dibujitos de turno.

I’m groooooooooving in the rain!
Cierra los ojos y siente el ritmo
Obviamente, esto puede costar más o menos según lo rítmicos (o arrítmicos) que seamos. Eso sin contar que, a medida que vayamos avanzando, los minijuegos serán más complejos, ofreciendo secuencias rítmicas mucho más complicadas de seguir, con el tutorial igual siendo ya un reto antes de entrar a la prueba de verdad. Pero llegaremos a convertirnos uno con la canción, escuchando las pistas sonoras, y llevando el ritmo con alguna parte de nuestro cuerpo, como si realmente fuéramos un metrónomo humano. A veces hasta me centraba más mirando al techo o a alguna parte de la habitación, omitiendo por completo el televisor para que no hubiera distracciones adicionales. Entrar en «la zona» con cualquier juego musical es maravilloso, y Rhythm Paradise Groove lo consigue casi constantemente.
Ahora bien, no siempre es perfecto, aunque sí quiera que nosotros lo seamos con nuestra capacidad rítmica. El feedback que nos transmite en algunas canciones no es claro del todo en caso de que no lo hagamos todo a la perfección, ya sea de manera sonora o visual. Por ejemplo, en el minijuego de los coches, le salen unas pequeñas pestañas a los faros de los coches de nuestro alrededor si no clavamos el ritmo… Pero ya. Mientras que en otros sí podemos ver objetos que no terminan de agarrarse o aplastarse, con el ruidito correspondiente para saber que algo no se ha terminado de clavar.
Puesto así, igual suena que Rhythm Paradise Groove es muy poco amigable y nos espera un muro infranqueable, pero nada más lejos de la realidad. Para ir desbloqueando cada nuevo minijuego no hace falta hacer una canción perfecta, sino que las medallas por las calificaciones más altas sirven para ir desbloqueando cada vez más contenido. Esto nos anima a luego rejugar las fases para terminar de perfeccionarlas, notando poco a poco cómo nuestra percepción del ritmo y la capacidad de mantenerlo va mejorando. Así que Rhythm Paradise no es sólo un juego, sino también un gran entrenamiento de dicha capacidad.

Está rara la nueva temporada de DanDaDan
Canciones y diversión sin fin
Si bien cada minijuego se puede acabar en unos pocos minutos, realmente estamos ante un juego completo a más no poder. En la parte individual, la cantidad de pruebas nos tendrá unas cuantas horas tratando de completarlas todas con su medalla correspondiente, además de ir desbloqueando poco a poco más extras. Esto incluye conversaciones en una cafetería, juguetes rítmicos, o incluso ir desbloqueando niveles en un pequeño modo RPG con su propia historia y combates, que cómo no, requieren que hagamos acciones al ritmo adecuado para lanzar los hechizos y habilidades con las que derrotar a nuestros oponentes.
A todo esto hay que sumar el componente multijugador, con varias pruebas exclusivas de este modo, y que pondrán a prueba nuestras capacidades rítmicas en conjunto a las de nuestros amigos. Aquí el contexto de Rhythm Paradise Groove es el de un party game, y dado lo sencillo que es entender cualquier mecánica, es fácil juntarse con cualquiera (incluso alguien que no sepa de videojuegos) y echarse unas buenas risas viendo cómo no le quitamos bien la barba a una cebolla o los muñequitos se estampan porque alguien (o todos) no hacen algo al ritmo adecuado.

Se podría decir que en esta fase, el ritmo estaba cogido… con pinzas
Lo importante es que en todo momento, el juego nos tendrá con una sonrisa de oreja a oreja. El carisma que desprende es increíble, gracias a un estilo artístico dispar pero a la vez coherente en su conjunto, y con situaciones absurdas para plantear estas pruebas de ritmo. La música, cómo no, es una pieza también clave, con algunas melodías con las que igual sentimos más fácilmente el ritmo que con otras. Mis favoritas son sin duda las que tienen elementos vocales, ya que junto a la animación de turno, a veces incluso parece el típico MV que podemos encontrar por YouTube, en especial cuando lo vemos en el reproductor fuera de la tensión de mantener el ritmo perfecto.
Eso sí, el uso de text to speech para la narradora no me ha convencido tanto. Vale que suma al tono «extraño» del juego, y el «chimpón» queda muy gracioso. Pero se podría haber conseguido algo similar e incluso mejor con una actriz de voz. Mientras que en juegos como Tomodachi Life entiendo el uso de esta técnica al poder pasar de todo, el texto está muy cerrado, con que es una decisión, no sé si artística o monetaria, que no me ha convencido en absoluto.

Give me a siiiign! Groove me baby one more time!
Conclusión
Detrás de esa capa de colores, simpatía y risas, Rhythm Paradise Groove me parece una de las mejores formas de mejorar las capacidades rítmicas de cada uno. La manera de plantear cada minijuego, con su escalada de dificultad, retos para mantener el ritmo y que los simpáticos monigotes llevan a cabo su absurda tarea son los mejores motivantes para que nuestro metrónomo interno. Eso, o sencillamente, es una forma desternillante de ver cuál de nuestros amigos es completamente arrítmico y echarse unas risas cuando se fallen todas las notas en el multijugador.
Sea cual sea vuestro caso, estamos ante una propuesta fresca, diferente, y que me hace querer pillar consolas anteriores para jugar toda la saga. Así que salvo que tengáis alergia al ritmo y al buen rollo, no dudéis en sentir el groove con esta nueva entrega de Rhythm Paradise.
Nos consolamos con:
- Simpatía máxima en todos los apartados del juego
- Cómo consigue hacer que mejores tus capacidades rítmicas
- Increíble variedad y cantidad de pruebas
- Las canciones son geniales, en especiales las que tienen letra
Nos desconsolamos con:
- En algunas canciones, el feedback tanto sonoro como visual si no hacemos una nota perfecto no es muy claro
- La voz de text to speech queda rara, pese al gracioso «chimpón» que suelta
- Si el ritmo no es lo vuestro, los primeros compases (¡ja!) se os van a hacer duros
Ficha
- Desarrollo: Nintendo
- Distribución: Nintendo
- Lanzamiento: 02/07/2026
- Idioma: Textos y Voces en Castellano
- Precio: 39,99€

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