Uno de los juegos que más he esperado para Playstation Move ha sido siempre The Fight: Lights Out, ya que prometía aprovechar al máximo el sensor de movimiento para traernos la experiencia de combate más interactiva y realista hasta la fecha. Gracias a la Gamefest he podido probar el juego, y la verdad es que funciona bastante bien, aunque con matices.
Por un lado, al principio de cada combate era necesario calibrar el control, como en todos los juegos para Move. La calibración era muy sencilla, porque simplemente había que poner los brazos en cruz y luego ambos Move (sí, serán necesarios dos mandos para jugar) debajo de la barbilla. Hecho esto, ¡a luchar!
