Impresiones de la demo de Balan Wonderworld. Alguien vestido de amarillo ha subido al escenario

Balan Wonderworld

Tenía muchas ganas a Balan Wonderworld, ya que un plataformas 3D de más o menos alto presupuesto por parte de Square Enix y Yuji Naka (uno de los creadores de Sonic) me parecía de lo más llamativo. Por desgracia, la demo que han publicado en todas las plataformas ha aplastado a lo grande cualquier expectativa que podía tener, así que literalmente necesitaba comentar por qué creo que Balan Wonderworld apunta a ser un plataformas desastroso.

Para empezar, lo bueno: el arte y la música. La escena CGI inicial me encanta, ya que nos presenta a un personaje con un diseño fantástico (el propio Balan), además de ser divertida, simpática y atrayente. Además, me encanta que todo gire en torno a un espectáculo musical para devolver la alegría a la gente. Además, la banda sonora es genial, con unos temas muy llamativos y divertidos. También la idea de las mecánicas están bien, al tener que coger disfraces para obtener diversas habilidades. Por desgracia, el diseño del juego hace aguas por todos lados.

Lo primero que notaremos es que, sin ningún disfraz, no podemos hacer otra cosa que no sea saltar. De hecho, el esquema de control se resume en movernos, cambiar entre los 3 disfraces más recientes, y saltar o realizar la acción del disfraz. Tenemos 6 botones para solo saltar, lo cual entiendo que hace todo más sencillo para que cualquiera pueda jugar, pero limita enormemente lo que podemos hacer en Balan Wonderwold.

Balan Wonderworld

Habrá más de 80 trajes en el juego final, y ya en la demo podemos probar más de 10. Los trajes me parecen simpáticos, al poder transformarnos en una especie de lobo-Diablo de Tasmania, en un canguro-conejo, en una calabaza-Rayman o unos engranajes por citar varios ejemplos. Sin embargo, su uso es extremadamente limitado, y algunos de ellos, me parecen completamente inútiles.

El traje del zorrito es de los más absurdos, ya que podemos saltar como cuando no llevamos traje, pero su habilidad es convertirnos en piedra cada poco tiempo, sin que podamos hacer absolutamente nada en ese estado, ni decidir cuándo cambiar, ni nada. Literalmente fue coger el traje, transformarme en una cuesta, y ver cómo me deslizaba hasta llegar a un barranco sin que pudiera hacer nada.

Lo peor es que, incluso los trajes útiles, tienen habilidades básicas. Por ejemplo, el canguro salta un poco más, mientras que el lobo gira al saltar, haciendo así algo de daño. El cerdito con alas puede dar un culetazo… Y ya. Incluso el engranaje tiene un uso extremadamente limitado, al saltar de manera normal, y sólo servir para activar unos mecanismos en particular que hay por el escenario. Al final, se nota que cada traje de Balan Wonderworld funciona como las habilidades de los personajes de los juegos de LEGO, con la diferencia de que todos (o casi todos) los personajes allí tienen habilidades básicas que comparten, además de las únicas de cada uno. Con los trajes no, por lo que hay trajes que te impiden saltar para darte un disparo que no sirve para nada, o elevarte una altura irrisoria que se obtiene saltando con otros personajes.

Balan Wonderworld

Otra similitud podría ser el tema de las posesiones en Super Mario Odyssey, pero de nuevo, ahí Mario tiene un repertorio de movimientos muy amplio de por sí, con las posesiones ofreciendo algo único para esa situación, pero igualmente, jugar en el resto de momentos es divertido.

Es ahí donde claramente falla Balan Wonderworld, porque hay trajes con los que o te aburres, o te sientes totalmente limitado. El diseño de los niveles también es extremadamente básico, sin ofrecer demasiados elementos únicos, más allá de una telaraña para usar el traje de la araña, unos engranajes para activar algo con el de los engranajes, y poco más. El resto de cosas, son súper genéricas, por lo que da bastante igual qué personaje usemos, que todos servirán para avanzar por estas anodinas fases.

Es cierto que para conseguir algunas de las estatuillas doradas (los coleccionables principales) hay un poco más de miga, pero muchas consisten en tener el traje adecuado (asegurándonos de tenerlo entre los 3 equipables o teniendo de reserva para seleccionarlo en los puntos de control, y sin sufrir ningún daño en el camino a ese punto), usar su habilidad especial, y ya. Si estas habilidades fueran combinables, sería otra historia, pero no lo son, ya que cambiar entre los trajes se tiene que hacer en el suelo, y es una acción que tarda 1 segundo.

Balan Wonderworld

Otra cuestión de diseño que me parece absurda es la de necesitar una llave para recoger el orbe de los trajes, más que nada porque la llave está a 1 ó 2 metros del orbe, y ambos se regeneran en el mismo intervalo de tiempo. Es añadir objetos por el simple hecho de añadir objetos, sin que tengan un propósito real.

A esto hay que sumar que el juego es extremadamente sencillo, pero sobre todo, aburrido. El movimiento del personaje no es satisfactorio, saltar no tiene un buen arco para ofrecer momentos de plataformeo entretenidos, y los combates contra los enemigos son básicos. Encima, no sirven como obstáculos, sino que reaparecen constantemente cuando pisamos la zona de la arena, de modo que no se usan ni para ofrecer algo interesante a la exploración.

A nivel de diseño de niveles es malo, pero encima, Balan Wonderworld tampoco parece saber aprovechar su simpático concepto. Sí, todo es un musical, así que habrá escenas con coreografías muy llamativas. Pero dentro de los niveles, sólo veremos a los NPCs haciendo el mismo baile genérico sin ir acorde a la música ni nada por el estilo. Es más, todos estos personajes desaparecen en cuanto nos acercamos a ellos, lo cual es absurdo. Igual de estúpido me parece que aparezcan una fila de personajes en los checkpoints como para celebrarlo, hacen unas animaciones cutres, y luego desaparezcan de la misma forma abrupta que han aparecido. En comparación, Sackboy: Una Aventura a lo Grande aprovecha infinitamente mejor el concepto de los niveles musicales, o que todo viene de la imaginación, así que aquí tenemos otra gran oportunidad perdida.

Balan Wonderworld

Hablando de animaciones, si bien el arte me parece bonito, a nivel técnico el juego es bastante desastroso. Las animaciones son toscas a más no poder, y lo peor de todo es que Balan Wonderworld me ha mareado. Lo que no consiguen juegos híper intensos de la VR como podrían ser Ace Combat VII, Doom VFR o Stride, lo consigue un juego de plataformas infantil.

El segundo acto del primer mundo está estructurado como un gran mundo que se va plegando y desplegando según nos movemos. Al juntar esto con una cámara desastrosa, me sentía totalmente incómodo, y cuando dejé de jugar, necesité que me diera el aire. Eso que estaba jugando en PS5, que al parecer, en Switch esto es peor dada la bajísima resolución de la imagen y los dientes de sierra presentes.

Me fastidia mucho hacer un avance tan sumamente negativo, pero tenía unas buenas expectativas con Balan Wonderworld, y me he encontrado un desastre como hacía tiempo no veía en un plataformas 3D. Me dicen que este es el primer proyecto de un equipo independiente, y me lo creería, ya que comete tantísimos fallos básicos de diseño, que es absurdo que venga del creador de Sonic.

Balan Wonderworld

Es cierto que esto es la demo, pero de los 3 mundos que vemos, sólo 1 me parece medio salvable, el otro es olvidable, y el primero es una auténtica abominación que incluso me ha mareado. El jefe o el hub (con su copia descarada del Chaos Garden de Sonic Adventure) pasan igual sin pena ni gloria, por lo que hay muchísimos problemas que de aquí a dos meses, veo imposible que se solucionen. Con que, todo apunta a que Balan Wonderworld va a ser un buen bacatazo por parte de este nuevo equipo de ex-SEGA, y sinceramente, espero equivocarme, porque hacen falta más plataformas 3D de calidad.

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