
Es muy interesante ver la progresión de la franquicia Assassin’s Creed a lo largo de los años. Tras muchos años refinando la misma fórmula, el salto generacional no le sentó demasiado bien a la saga, forzándola a tomarse un más que merecido descanso para renovar fuerzas. El resultado fue Origins, una entrega muy bien recibida (personalmente todavía la tengo pendiente), y que apostaba más que nunca por los componentes de RPG. Aunque todos pensábamos que este año también habría un pequeño descanso, Ubisoft sorprendió con el anuncio de Assassin’s Creed Odyssey, que trasladaría a la acción a la Antigua Grecia, al mismo tiempo que reforzaría los aspectos de RPG.
Durante la Gamescom pude probar una pequeña demo del juego, para hacerme una idea de los cambios que tendrá esta entrega respecto a Origins, y cómo podemos estar ante el juego de rol de acción occidental más impresionante de este 2018.









