
Esta nueva temporada de The Walking Dead empezó con un primer capítulo que fue un estudio brillante de cómo había evolucionado Clementine desde la primera temporada, pero a la hora de la verdad, no era más que una introducción a los nuevos personajes y conflictos que nos encontraríamos esta temporada. Pues bien, en el segundo episodio, A House Divided, Telltale Games suelta la artillería pesada, haciendo que las varias piezas del puzzle que se han ido presentando desde la anterior temporada se junten de una forma espectacular, resultando en uno de los mejores capítulos de todo el juego.









