
Nintendo Switch 2 es una plataforma muy potente, pero está claro que hay juegos que todavía sorprende ver en movimiento en la híbrida. Y directamente, otros títulos es casi impensable. ¿Cómo va a funcionar algo de la escala de Cyberpunk 2077 y además ser jugable? No paramos de recibir últimamente más y más «ports imposibles», y el 3 de junio seguirá esta racha con Final Fantasy VII Rebirth. Tras su paso por PS5 y Steam, el segundo capítulo en la trilogía de remakes al fin llegará a Switch 2 y Xbox Series X/S.
Que en la consola de Microsoft va a funcionar bien es algo que todos asumimos, imaginándonos un port similar o idéntico a la edición de PS5. ¿Pero cómo va a ir un mundo tan masivo en lo que sigue siendo una tablet que llevar a todas partes? Pues increíblemente bien, ya que recientemente tuve la oportunidad de probar esta adaptación en las oficinas de Bandai Namco, y salí con la sensación de que igual Switch 2 es la plataforma ideal para Final Fantasy VII Rebirth.

Un gran mundo, pero ahora visitable en una pequeña pantalla
Comienzos conocidos, gráficos de escándalo
Esta toma de contacto fue en modo portátil, con una demo que en breve también estará disponible para descargar, y nos permitirá vivir el inicio de la aventura para luego traspasar el progreso a la versión final. Algo a lo que Square Enix nos está acostumbrando, y viene de lujo para ir abriendo boca con RPGs de este tipo. Dado el tiempo limitado que se tenía para probar esta demostración, en vez de empezar desde el principio, que es una parte mucho más narrativa (y cargadita de spoilers por si no habéis jugado aún a FF VII Remake), salté directamente al capítulo dos, con nuestro grupo protagonista ya asentados en el pintoresco pueblo de Kalm.
Aunque sigue siendo una parte relativamente narrativa, con todavía múltiples tutoriales apareciendo de mecánicas ya conocidas de la primera parte y otras nuevas de esta secuela, sirve como buena prueba de estrés inicial para Final Fantasy VII Rebirth en Switch 2. Para empezar, estamos ante una ciudad relativamente grande, la cual podemos explorar libremente sin ningún tiempo de carga. Ver cómo todo luce casi igual que en el modo Rendimiento de PS5 es una auténtica fantasía, ya que eso incluye cinemáticas y el propio mundo.

La primera cita con Aerith puede que se vea en pantalla pequeña, pero sigue siendo enorme
Es cierto que si vamos corriendo en vez de a un ritmo más pausado, el popping en ciertos elementos hará de las suyas. Pero eso no quita que sea de los juegos visualmente más impresionantes que he jugado en cualquier dispositivo portátil. No voy a entrar en temas de resolución, que para eso estará Digital Foundry y similares, pero en portátil todo se veía muy nítido, con quizá el pelo como lo que puede «cantar» algo más respecto a la versión de PS5. Aunque uno no tarda en acostumbrarse, y rápidamente sientes que estás ante Final Fantasy VII Rebirth, y no una versión inferior.
A nivel de rendimiento, iba todo a 30 FPS increíblemente estables. Por supuesto habrá que ver cómo se comporta el juego en escenas de combate más demandantes y/o en el mundo más abierto, que justo cuando se iba a desbloquear, se acabó mi tiempo con la demo. Pero sin duda, en lo puramente técnico, me llevé una sorpresa increíble. También está el tema, cómo no, de jugar en el televisor, para comprobar cómo el escalado a una pantalla mayor afecta a la nitidez de la imagen o al rendimiento, pero viendo lo bien que salió justo en ese aspecto también Final Fantasy VII Remake, hay esperanzas.

Tener más a mano Queen’s Blood puede ser muy peligroso para nuestra productividad
¿La mejor manera de jugar?
Pese a las pequeñas comparaciones que iba haciendo con la edición de PS5, realmente sólo he jugado hasta esta misma parte de Final Fantasy VII Rebirth para tener algo de referencia de cara a estas impresiones. Sigo teniendo pendiente el juego como tal, y tras ver lo bien que va a funcionar en Nintendo Switch 2, ¿quizá es hasta la plataforma ideal para jugarlo? El factor portátil ayuda a cualquier JRPG, sobre todo a poco que caigamos en momentos de farmeo o en sus minijuegos, algo que ya en esta parte se deja muy claro que robará muchas horas con el adictivo Queen’s Blood.
Así que, ahora estoy con el dilema de esperarme al 3 de junio para ya por fin jugar a Final Fantasy VII Rebirth con esta versión para Switch 2. No sentí que me perdiera nada reseñable en lo técnico más allá de los 60 FPS, pero con lo estable que eran los 30 FPS, se seguía jugando de miedo. Y poder abrir y cerrar el juego donde y cuándo queramos me hace pensar que igual, Switch 2 puede ser la plataforma ideal para seguir disfrutando del renovado viaje de Cloud y compañía. Lo que está claro es que la trilogía del remake va a llegar a todavía más usuarios con este nuevo re-lanzamiento de su segundo capítulo, y es una alegría ver cómo Square Enix está haciendo que sea una fantasía jugar en la plataforma que nosotros queramos.

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