Impresiones de Wraith: The Oblivion – Afterlife. World of Darkness da el salto a la VR

Wraith The Oblivion Afterlife

El género de terror no nos va a dejar nunca en la Realidad Virtual, ya que es demasiado apetecible el disfrutar de buenos sustos cuando estamos inmersos en el mundo que se renderice dentro de las gafas de turno. Por eso, tenía muchas ganas de ver qué nos ofrecía Fast Travel Games con Wraith: The Oblivion – Afterlife. Tras disfrutar con el divertido Werewolf, tenía ganas de explorar más del universo de World of Darkness, así que dicho y hecho, ya que he tenido la ocasión de probar la primera hora y media de este nuevo juego.

Como está siendo la norma con el estudio, nos encontramos ante un género totalmente diferente al que nos tenían acostumbrados, ya que aquí estamos ante un juego de terror con todas las de la ley. En el papel de Ed Miller, morimos nada más empezar el juego, por lo que seremos un fantasma que está atrapado en la Mansión Barclay hasta descubrir qué narices está pasando y cómo morimos. Por supuesto, habrá muchos espectros que quieren absorber nuestra esencia (además de darnos unos buenos sustos, claro), por lo que incluso en el Más Allá tendremos que andar con pies de plomo.

Al haber jugado solo el inicio de la aventura, no puedo comentar del todo la trama, pero sí tengo que reconocer que me ha enganchado de lo lindo. Como con Werewolf, en Wraith: The Oblivion – Afterlife no es necesario conocer la franquicia de World of Darkness de antemano para entender lo que está pasando. Quizá si sois familiares con ella pillaréis alguna referencia o algunas de las normas las sabréis de antemano, pero todo apunta a que podremos disfrutar del juego sin sentirnos perdidos… Que para sentirse perdido ya tenemos al bueno de Ed.

Wraith The Oblivion Afterlife

Este tipo de trama sobrenatural con fantasmas, sesiones de espiritismo en mansiones que salen mal y demás me encantan. Además, hay bastantes elementos en este primer tramo del juego que ayuda a sentirse inmerso en la trama. Por ejemplo, los coleccionables siempre estarán disponibles en «El palacio de la memoria», que es también la especie de Limbo donde comenzamos el juego. Los flashes de lo que ocurrió es una buena forma de mantener el misterio, además de introducir a un elenco de personajes variopinto desde el primer momento. Si luego todo encaja al final está por ver, pero al menos me tiene intrigado por cómo continuará todo.

Un punto positivo es que todos los textos están traducidos al castellano. Las voces se mantienen en inglés, pero al menos contamos con subtítulos a nuestro idioma. En esta versión preview todavía había algunos que salían en inglés en vez de en español, pero bueno, con pequeños bugs que espero estén solucionados de cara a la versión final.

Bienvenido a la Mansión Barclay

Lo que más me ha convencido de Wraith: The Oblivion – Afterlife es sin duda su parte jugable. Hay bastantes juegos de terror en VR, pero muchos se basan en lanzarnos jumpscare en vez de crear una buena sensación de tensión. Este no es el caso, ya que en este primer tramo, todo se basa en la atmósfera para que nos sintamos incómodos, para luego meternos algún que otro sustillo que acompaña perfectamente a la temática.

Wraith The Oblivion Afterlife

Por ejemplo, al poco de empezar a explorar la mansión, veremos un árbol bastante imponente. Cuando lleguemos a una puerta cerrada al final de la habitación y tengamos que buscar una llave, ahora veremos que hay un fantasma ahorcado en dicho árbol. Más adelante, cuando tengamos ya la llave, dejará de estar ahí y estará en otra parte. Estos detalles, que no están siempre anunciados con una música de «chan chan chan» son los que más me gustan del terror, al «jugar» con nuestra imaginación constantemente.

La ambientación de Wraith: The Oblivion – Afterlife es otro factor clave. La Mansión Barclay es enorme, con muchos carteles de películas, al ser la mansión de gente muy influyente en el mundo del cine. Aunque podemos ver que hay restos de una fiesta, se puede apreciar que nada ha ido bien. La misma sala donde se realizó una sesión de espiritismo está patas arriba, lo que deja muy claro que las cosas no han salido nada bien. Esto era obvio al estar muertos nosotros, pero cuando metemos fantasmas, espíritus y demás por medio, las posibilidades que se nos pueden pasar por la cabeza aumentan.

Terror diseñado desde cero para la VR

Se nota que en Fast Travel Games ya tienen experiencia al diseñar juegos en VR, porque saben cómo captar nuestra atención en todo momento. Es algo que me recuerda a lo que sentía con The Exorcist VR, gracias a momentos en los que podemos ver lo que parece una garra o una pierna de un fantasma nada amigable desaparecer tras una esquina, o manchas oscuras que aparecen en las paredes. Todos estos detalles ayudan a que estemos en tensión, sin saber si va a venir un susto, una revelación de la trama, o por qué no, ambos.

Wraith The Oblivion Afterlife

Toda esta tensión llega a su punto máximo cuando tenemos que evitar a un espectro en el jardín de la mansión en la parte final de esta versión preview. No tenemos opción de combatir, pero sí de distraer lanzando objetos, como botellas o piedras. La mecánica de agarrar está genial, ya que está cogida directamente de Half-Life: Alyx, por lo que tenemos que hacer un gesto de atracción para que salga volando hacia nosotros, y luego agarrar el objeto en el aire una vez esté a nuestro alcance. Como podemos fallar este agarre, hay más tensión por si lo hacemos mal y de repente causamos ruido justo en nuestra posición. Si habéis jugado el capítulo de Jeff, os podréis imaginar esa tensión, que también se da aquí.

Es cierto que es una sección cortita, pero me ha dejado muy buen sabor de boca por cómo está diseñado este primer encuentro con el espectro. Tras colarnos en una caseta, de repente las puertas que dan al patio donde estaba el espectro se abren de par en par, por lo que esa sensación de seguridad que teníamos se desvanece. Ocurre lo mismo un poco más adelante, pero ahora con el fantasma dentro de la caseta mientras nosotros vamos por fuera. Si el resto de partes de sigilo de Wraith: The Oblivion – Afterlife son así de emocionantes, pero ofreciéndonos otros retos interesantes de exploración por el escenario, vamos a tener terror del bueno.

Aprovechando al máximo Quest 2

Sobre los aspectos técnicos, he jugado a esta versión preview tanto en PC (con Oculus Rift y Quest 2 + Link) como en la versión nativa de Oculus Quest 2, plataformas en las que saldrá antes el juego. Por lo general, la versión de Quest 2 es la que más sorprende y explota la potencia del visor, al ofrecernos escenarios muy detallados, con una buena iluminación (que ya está de base, sin ser dinámica) y sin tiempos de carga de por medio. Sí que podemos notar algo de popping al ir corriendo (bueno, más bien al trote, ya que nos movemos generalmente despacio) en ciertos elementos, pero está bien oculto por cierto efecto de neblilla que ayuda a la sensación de que hay fantasmas pululando por la mansión… Además de nosotros, quiero decir.

Wraith The Oblivion Afterlife

En PC no creo que destaque tanto. Sí, se ve mejor que en Quest 2, pero también notaba este popping de ciertos elementos, además del cambio en el detalle de la geometría en el escenario. La iluminación también funciona de la misma manera, por lo que no hay una diferencia muy grande. Esto quiere decir que hay juegos visualmente más potentes en PC, pero al menos, habrá una buena paridad entre las diferentes versiones, sin contar con que el juego sigue entrando por los ojos gracias a su apartado artístico.

El sonido es de momento lo que más me está convenciendo de la parte técnica. Las voces en inglés son excelentes, pero el audio 3D es lo que vende la atmósfera. Cuando nos habla nuestro compañero, The Shadow, y escuchamos su voz a nuestro alrededor, me sentía igual que Senua en Hellblade, girando y dando vueltas porque no sabía de dónde venía dicha voz, que es justo lo que quiere transmitir. Luego, otros efectos sí que vienen claramente de lugares para ir creando tensión, como llantos de un fantasma que parece haber perdido a un ser querido, ruidos de otros espectros que están tocando un poco las narices, etc.

Conclusión

Esta primera toma de contacto con Wraith: The Oblivion – Afterlife no podía ser mejor. La historia me tiene bastante intrigado, la ambientación es soberbia, el sonido 3D es fantástico y la tensión se crea de una manera muy orgánica sin necesidad de jumpscares baratos ni nada por el estilo.

Si el resto del viaje fantasmal de Ed mantiene este nivel, entonces Fast Travel Games va a tener otra joya entre manos. Quizá lo único decepcionante es el aspecto visual en PC, que no sorprende como sí lo hace en Quest 2 (con sus diferentes escalas de potencia), pero es algo pequeño cuando todo lo demás funciona tan bien. Así que, si os gusta el terror, apuntad en el calendario el 22 de abril (para Oculus Quest y Rift), el 25 de mayo en Steam y más adelante en PSVR, porque parece que estaremos ante un más que posible contendiente a mejor juego de terror para VR.

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