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Unto Deepest Depths

Unto Deepest Depths

Siempre que toca hablar de algún indie acostumbramos a fijarnos en qué juegos puede tomar como inspiración o qué vuelta de tuerca le dan a su género, y hoy no va a ser diferente. Hoy vengo a hablaros de Unto Deepest Depths —un título con un nombre que es prácticamente un trabalenguas— muy chiquitito, como casi todo lo que nos trae la distribuidora Flynn’s Arcade, pero que pese a ello tiene mucho que decir.

Unto Deepest Depths es un roguelike que se centra en mecánicas de TRPG o juego de rol táctico. Es, por tanto, un juego de rol con combate por turnos y casillas, en el que cada run será diferente y única. La particularidad del tema es que en este juego todas y cada una de las unidades estará obligada a moverse y atacar en cada turno, al contrario de lo que pasa en juegos del estilo como Fire Emblem, Advance Wars (aunque este de rol tiene poquito) o Disgaea, por citar unos pocos, en los que podemos actuar sólo con alguna de las unidades, o incluso ninguna, antes de pasar turno.

Unto Deepest Depths

Esto, que a priori parece «poca cosa», hará que todos los combates —incluso todos los turnos— tengan que ser planeados con suma meticulosidad o, por el contrario, puede costarnos la partida. Y es que una unidad mal colocada o un ataque mal ejecutado puede resultar en la muerte de nuestros personajes, ya sea a manos del enemigo o del fuego amigo, con lo que finalizará abruptamente nuestra run. Por tanto, será vital planear los movimientos y ataques y el orden en el que los hacemos, o la llamarada de nuestro mago acabará calcinando a nuestro arquero antes de que pueda hacer nada (esto no está basado en hechos reales, para nada. Y ahora, dejadme llorar tranquilo en una esquina, por favor…). Aunque claro, tened en cuenta que aquí aprenderemos a golpes, algo que se acentúa gracias a la pseudo-aleatoriedad de las partidas.

Unto Deepest Depths

Y es que bajo un aspecto simple, el juego tiene mucha más profundidad de la que parece. Como decía, cada movimiento cuenta, pero esto no es sólo dentro del campo de batalla, pues también habrá que tomar decisiones fuera de él: al más puro estilo de Slay the Spire, Pirates Outlaws o Curse of the Dead Gods, deberemos elegir camino en los diferentes mapas. Al hacerlo, podemos ir a un combate (marcado con una espada) o un evento aleatorio (identificado con un interrogante), y finalmente llegaremos al boss de la zona (señalado con dos espadas cruzadas). En los combates y combates contra los bosses tocará pensar antes de actuar, lo que comentaba antes, mientras que los eventos aleatorios pueden ser positivos (los campesinos nos dan suministros, con lo que ganamos experiencia adicional, por ejemplo) o negativos (unas ratas se comen nuestros suministros y perdemos experiencia, por citar uno). Esta es, de hecho, la única narrativa que tiene el juego. Y es que sí, me he saltado el tema de historia / narrativa hasta ahora porque el juego nos propone acabar con las hordas de enemigos corruptos «y poco más», aunque es cierto que se desarrolla ligeramente a través de los niveles y eventos de la run (eso sí, 100% en inglés).

Unto Deepest Depths

Esta experiencia que comento —que también se gana al completar niveles de combate— nos permitirán reclutar nuevos combatientes (que empezarán siendo campesinos básicos), mejorar las estadísticas de los personajes (más salud, más daño al atacar, etc.) o cambiar la clase del personaje (caballero, arquero, mago, lancero…). Así que sí, una vez más, tenemos frente a nosotros el peso de elegir qué queremos hacer, teniendo en cuenta que todos los puntos de experiencia son «compartidos», por lo que si contratamos un nuevo soldado no podremos mejorar a los que ya tenemos o cambiar su clase.

Unto Deepest Depths

Todo ello, como decía, con un aspecto sencillo, imitando el estilo de 8 bits. Me ha gustado la variedad de personajes (un sprite para cada clase, haciéndolos reconocibles de inmediato) y de escenarios, con varios biomas disponibles a medida que avanzamos en la run. Las animaciones están todo lo cuidadas que este estilo permite en unos sprites tan pequeñitos, aunque reconozco que jugando en una Nintendo Switch Lite he tenido la sensación de que todo era demasiado pequeñito. No es algo terrible, ojo, pero la sensación ha estado ahí. A nivel sonoro, la música acompaña bien y los efectos de sonido son correctos.

Conclusión

Unto Deepest Depths es un juego duro y áspero, que además tampoco entra especialmente por la vista (no es que tenga «mal aspecto», pero el estilo puede resultar simple), pero que puede darnos montones de horas como conectemos con la propuesta. La ambientación está muy lograda, y acaba resultando muy opresiva, algo que le sienta como anillo al dedo a esta propuesta jugable. Este no es un juego para todo el mundo (como pasa, spoiler, en todos los casos), pero que a poco que os haya llamado la atención os recomiendo fuertemente.

Nos consolamos con:

  • El «simple» concepto de forzarnos a mover y atacar con todas las unidades le da una personalidad única al título
  • Un juego tan exigente como gratificante, si conectamos con su propuesta
  • La ambientación opresiva está muy lograda
  • Visualmente es un título clásico y minimalista…

Nos desconsolamos con:

  • … aunque a veces peca de simplista, especialmente en una pantalla pequeña como la de Nintendo Switch Lite
  • La dificultad, por momentos, se puede sentir algo injusta o exagerada (especialmente en las primeras runs)
  • La falta de narrativa (y de traducción), algo habitual en el género, puede echar para atrás a algunos

Análisis realizado gracias a una copia digital proporcionada por Flynn’s Arcade

Ficha

  • Desarrollo: McCollum Games
  • Distribución: Flynn's Arcade
  • Lanzamiento: 11/12/2025
  • Idioma: Textos en inglés
  • Precio: 6,99€

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