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Fight Crab

Existe un mundo alternativo donde los crustáceos han sido bendecidos por los dioses, otorgándoles la vida eterna, un tamaño titánico y una inteligencia superior que les permite empuñar todo tipo de armas blancas y de fuego. En el mundo de Fight Crab no puedes morir por un disparo o un corte profundo, solo hay una forma de renunciar a la inmortalidad, una regla que se debe cumplir escrupulosamente: “Aquellos que se volteen sobre su caparazones, deberán ser cocinados como un pastel de cangrejo o como un suculento wonton de cangrejo”.

Propuestas como Fight Crab son las que engrandecen a la industria del videojuego y nos recuerdan el porqué disfrutamos de este tipo de ocio digital. Este título es claro ejemplo de creatividad pura, libre de las imposiciones de las grandes corporaciones, y esto es algo que necesitamos – muy – de vez en cuando y, por suerte, encontramos habitualmente en la vertiente más “indie” del sector. La propuesta de su creador Nussoft, ahora parte del equipo de desarrollado Calappa Games es otro soplo de aire fresco que, además, te sentará de lujo este verano por su temática.

Pelea por ser el crustáceo supremo

Antes de que dé comienzo esta locura llamada Fight Crab, el tutorial nos familiariza con los movimientos básicos de tu luchador. Aprender a mover correctamente las articulaciones del luchador, a golpear y defenderse en el momento oportuno para no incrementar el porcentaje de daño será vital si no quieres terminar en el fondo de una olla. Como si de un Super Smash Bros se tratase, cada uno de los combatientes tiene un contador de daño que se irá acumulando a medida que se repartan guantazos; también existe un medidor de resistencia para las extremidades de tu luchador, que serán las encargadas de portar tus armas en combate. Si el medidor del rival supera el 100% existen opciones reales de ganar el combate, así que intenta que el contador que llega al 100% no sea el tuyo y todo irá sobre patas. Controlar la resistencia de tus extremidades y dejarlas reposar también será vital si no quieres enfrentarte a tus rivales (que estarán armados hasta los dientes) con tus simples tenazas. Verás qué divertido es ver que en tus primeros enfrentamientos, los ganarás sin saber exactamente qué hacer; sentirás que mueves los brazos aquí y allá pero poco a poco, a medida que te vayan curtiendo el caparazón, descubrirás las bondades del combate de Fight Crab.

No te quedes con el primer tutorial, ese es mi consejo personal. Cuando puedas seleccionar las distintas localizaciones donde se desarrolla la campaña, también se desbloquean más lecciones que aprender en el tutorial que te salvarán de una paliza segura, así como varios consejos. En estas nuevas lecciones puedes aprender a usar elementos del entorno en tu beneficio, incluso técnicas para poder desarmar al enemigo, que son imprescindibles desde algo menos de la mitad del juego en adelante. También existen habilidades especiales, como el Hyper Mode, que se activa para ofrecer una ventaja real en la batalla y que nos permite ejecutar las Hyper Skills, un movimiento definitivo que puede decantar el lance de la batalla a tu favor, eso sí, para ejecutarlo, tela marinera.

Ahora solo falta que avances a lo largo de seis mundos donde te enfrentarás a oleadas de enemigos que nos quieren crujir el caparazón con todo tipo de armas, desde cuchillos, lanzas o sables láser (sí, putos sables láser Jedi) hasta revólveres, propulsores o escopetas. Para colmo, existen combates donde nos atacan de dos en dos, e incluso subidos en una foca marina como corcel. ¡Pero qué cojones!

Conviértete en el terror de la rías y los mares

Al terminar cada combate de Fight Crab se obtiene un tipo de moneda especial que nos permitirá comprar un montón de cosas interesantes. Por un lado, se pueden adquirir las armas que portaba el rival al que hemos derrotado. Existen de muchos tipos y todas tienen unas características concretas que debes aprender a controlar. Como ocurría con las armas, también se pueden comprar nuevos luchadores, en este caso, a los luchadores que has derrotado anteriormente. Como las armas, cada uno de estos luchadores tienen unas características especiales y únicas dependiendo de su fisiología. Los cangrejos pequeños son más ágiles pero menos dañinos, todo lo contrario que la langosta, que tiene un gran poder de ataque pero es bastante lento en sus movimientos. Pero hay un montón de personajes más y de muchos tipos y tamaños, hay alguno que da verdadero pavor. Busca a tu crustáceo favorito y empieza a desarrollarlo para hacerte con la victoria final.

¿Y como puedo hacer para transformar a mi luchador en una máquina de matar? Pues canjeando, nuevamente, las monedas especiales por niveles. Podrás subir distintos parámetros entre los que se encuentran la fuerza, la velocidad, o la resistencia entre otros. Fíjate bien en las características de tu luchador y potencia aquellas carencias que requiera, ármate con un buen par de razones y a liarla parda en el campo de batalla. Solo un último detalle: cada luchador se desarrolla de forma independiente, así que lo mejor que puedes hacer es probar a un nuevo personaje en capítulos tempranos para saber si se adapta a tu forma de jugar y potenciarlo en caso afirmativo.

Una vez desarrollado todo lo referente a la subida de nivel y la personalización, toca hablar de la cooperación y es que Fight Crab tiene distintos modos de juego para que disfrutes en compañía de gente tan rara como tu. El juego permite completar la campaña principal en compañía de otro amigo además de poder realizar partidas «versus» en local o en línea. Las partidas locales permiten batallas de hasta cuatro jugadores a pantalla dividida; las online también permiten batallas de hasta cuatro jugadores pero ofrece distintos modos de partida, desde las amistosas, hasta las «ranked» de toda la vida; Fight Crab incorpora también un modo espectador para ver como otros crustáceos se rompen el caparazón por ti, quizás se trate de una buena forma de aprender nuevas tácticas de una forma más sosegada.

Conclusión

Por este tipo de propuestas me gustan los videojuegos. No necesito foto-realismo, ni historias sesudas y enrevesadas, ni siquiera unas mecánicas muy pulidas, simplemente busco que un juego me divierta y Fight Crab lo hace. Su propuesta artística es excepcional, no tiene ningún puto sentido y menos cuando usamos sables encantados, espadas láser o armas de fuego con algo tan poco articulable como unas pinzas. La sensación de combate a vida o muerte es contagiosa, jamás he atacado a un rival con tanta agresividad y sin apenas planificación. Sus caras, a pesar de estar exentas de toda emoción, logran transmitirme su sed de victoria y es algo que hay que aplacar, cueste lo que cueste. Y solo hay que superar el primer reto del modo campaña para date cuenta de la grandeza de Fight Crab, de cómo el juego consigue que aprietes los dientes en cada acometida para alzarte como el crustáceo superior; nuestros rivales buscan lo mismo y usarán todo lo que esté a su disposición para tumbarte. Es un combate a vida o muerte y solo puede quedar uno, si es que antes el control de Fight Crab no termina con tu paciencia.

Sé que no es el juego más lustroso, ni en lo gráfico, ni en lo jugable, ni a lo que grafismo se refiere, pero es la mierda que me mola y es por lo que respiro en clave videojuego día tras día.

6

Nos consolamos con:

  • Una de las propuestas más originales EVER
  • Música muy molona a cargo del japonés DEKU que le otorga a los combates una dimensión superior
  • Mucha personalización de cada crustáceo, desde sus parámetros de lucha hasta los distintos tipos de armas

Nos desconsolamos con:

  • El sistema de control es muy tosco y la curva de aprendizaje es bastante dura
  • Los menús del juego están muy abandonados
  • Solo están disponibles los idiomas Inglés, Japonés y Chino (tradicional y simplificado)

Ficha

  • Desarrollo: Calappa Games
  • Distribución: PLAYISM
  • Lanzamiento: 30/07/2020
  • Idioma: Inglés
  • Precio: 19,95 €

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