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Cartridge Monsters

Cartridge Monsters

Me encantan la saga Persona, y cómo no, le tengo echado el ojo a Shin Megami Tensei, que es de donde se originó. Al final, el concepto de «Pokémon, pero con un mayor énfasis en la historia, demonios y todo mucho más oscuro» es lo que me tiene muy hypeado con SMT III Nocturne HD y SMT V para este 2021, por lo que cuando vi Cartridge Monsters en Steam, me llamó mucho la atención.

Esta obra de Happenstance Games es básicamente un Shin Megami Tensei diseñado desde cero para Realidad Virtual. Hay un montón de demonios sueltos por el mundo, una misteriosa torre ha aparecido protegida por unas criaturas, y somos los únicos que tenemos el poder de usar una pistola con la que capturar a los monstruos para luchar por nosotros. Sí, una premisa muy básica (al igual que la historia), pero por la que podemos sumar otro RPG por turnos a la VR, género del que apenas tenemos títulos. Sin embargo, tener ganas de que algo funcione, y que realmente lo haga, son dos cosas muy diferentes, como vamos a comprobar con este título.

Desde el primer momento vamos a notar que Cartridge Monsters es un juego de muy bajo presupuesto. Ya no solo por el aspecto visual estilo low-poly, las extrañas proporciones de los humanos, los monstruos y el mundo o cosas por el estilo, sino también por el diseño de absolutamente todo. Nada más empezar, sin ningún tipo de contexto, nos lanzan a un combate tras decirnos que somos los últimos herederos de un clan que capturaba monstruos, por lo que la pistola mágica que usaban solo responde a nosotros. Tras elegir al demonio inicial, nos lanzamos a la ciudad para intentar ayudar a los ciudadanos, mientras capturamos más criaturas y nos hacemos más fuertes.

Cartridge Monsters

Esto es lo típico del género, lo cual no es malo. De hecho, hay cosas que me gustan por cómo está pensado todo desde cero para VR. En vez de tener un menú, en Cartridge Monsters contamos con una tableta, con la que seleccionamos a las criaturas, para conseguir su cápsula, que luego lanzamos al campo de batalla con nuestra pistola.

Para curar a los aliados, capturar otros monstruos o incluso lanzar ataques, tenemos que usar nuestra pistola, lo cual es curioso cuanto menos. También me ha encantado que, además de dar las órdenes a la criatura con los botones de la tableta, podemos gritarlos. Sí, el juego capta nuestra voz, para detectar si decimos «Attack», «Defend» o el nombre de las habilidades. En efecto, Cartridge Monsters está completamente en inglés (un inglés lleno de faltas de ortografía, por cierto), pero realmente no es muy importante el idioma.

Esta idea me fascina, ya que soy mucho de fliparme cuando juego, por lo que sentirme como Ash Ketchum (no por lo de no envejecer) al gritar «¡Ataque relámpago!» a Pikachu. ¿Sería más rápido y fácil pulsar el botón en la tableta? Desde luego, pero al igual que me pasó con Ryse: Son of Rome, no podía evitar gritar «¡Lanzad los Pilum!» en vez de darle al botón de turno. Es algo que añade mucha inmersión, y que ojalá más juegos en VR implementen, como también ha hecho el archi-popular Phasmophobia.

Cartridge Monsters

Por desgracia, lo positivo que tengo para decir de Cartridge Monsters acaba ahí, puesto que todo lo demás, ya se debe a cómo está estructurado y planteado el juego. Por un lado, los combates son aburridos, se eternizan demasiado, y no están nada bien equilibrados. Aunque en teoría hay debilidades elementales, apenas tenemos información de los estados, elementos ni posibles efectos de cada ataque o criatura aunque ya la conozcamos, por lo que toca atacar, ver qué funciona, y listo.

Los PM se agotan en menos de lo que canta un gallo, y algunos ataques enemigos nos pueden dejar temblando. Así que, una táctica más que recomendable es, cuando estamos por la ciudad, combatir una o dos veces, volver a la estación de recuperación, y seguir a por el siguiente combate. Es algo tedioso, lento y aburrido.

Como encima los monstruos de la ciudad desaparecen al ser derrotados una vez (lo cual puede hacer que algunas misiones secundarias no se puedan completar bien), no podemos farmear en condiciones, pasando de una región con enemigos de nivel 8, a otra con enemigos de nivel 13, sin nada entre medias.

Cartridge Monsters

Esto podría aceptarlo si Cartridge Monsters estuviera pensado como un RPG hardcore que nos quiere hacer sudar la gota gorda, pero que al menos tiene combates divertidos. Aquí es un constante «ataco, me atacas» y poco más, sin poder hacer muchas tácticas por el camino por lo rápido que se acaba el Maná o la enorme cantidad de daño que recibimos.

A esto hay que sumar que puede haber bugs por el que las animaciones de los enemigos no se activan, por lo que no sabremos que se está defendiendo, desperdiciando los ansiados PM en el proceso. O lo que es peor: no recibirá daño en su barra de vida, aunque claramente veamos los números de daño del golpe que le hemos pegado. Esto me ha ocurrido más de una vez, y resulta increíblemente molesto.

En un juego plano, combates así de largos por turnos pueden aceptarse un poco más, pero en VR cuando apenas tenemos mucho más para hacer, como que no. Incluso cuando nos desbloquean una mecánica que nos permite hacer un ataque extra en un turno, sentimos que estamos más bien pulsando una acción en un menú que haciendo algo real. Además, esa habilidad se recarga cada 10 minutos, y nos dicen que se puede usar hasta 2 veces… ¿esperan que haya combates de, mínimo, más de 10 minutos? Se echa en falta un mayor dinamismo en los encuentros (como logra Arcaxer), u ofrecer más opciones tácticas (el caso de Operencia: The Stolen Sun), para que no terminen por ser un auténtico aburrimiento.

Cartridge Monsters

El diseño de las misiones secundarias no es nada del otro mundo (fetch quest de manual), y las mazmorras son sosas como ellas solas. Así que, cuesta encontrar algo realmente interesante en Cartridge Monsters durante las 6 horas que puede llegar a durarnos.

A nivel técnico, el estilo low-poly presenta muchas deficiencias en cuanto a escala de criaturas, humanos y escenarios, pero al menos, algunos monstruos no están mal del todo. Sin duda, es un estilo visual que ayuda a muchos estudios independientes a hacer algo vistoso sin tanto trabajo por detrás como un estilo más realista, pero por desgracia, aquí el resultado es más bien pobre. Donde sí puedo decir más cosas positivas es en la música, ya que los temas de combate, aunque escasos, son machacones. Una pena que los efectos sonoros de los monstruos sean bastante básicos, pero bueno, algo es algo.

Conclusión

Se nota que Happenstance Games ha abarcado mucho más de lo que podía con Cartridge Monsters, puesto que tenemos una muy buena idea, pero que falla estrepitosamente en la ejecución. Sí, capturar criaturas en VR y darles órdenes con nuestra voz es genial, pero todo lo de alrededor está mal diseñado.

El ritmo de los combates deja mucho que desear, la dificultad no está nada bien equilibrada, las misiones son aburridas, las mazmorras son extremadamente básicas y se echa en falta más información sobre los posibles ataques o estados de las criaturas en mitad de un combate. El resultado es un Shin Megami Tensei cutre, que me cuesta recomendar pese a que la idea sencillamente me encanta. Espero que otros estudios sigan intentando ofrecer este estilo de juegos en VR, ya que tiene mucho potencial (como se podía ver en este juego fan de Yu-Gi-Oh VR), pero también hay que crear un buen RPG a su alrededor, o dicha idea caerá en saco roto como es el caso.

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Nos consolamos con:

  • Más RPGs para VR, que es un género muy poco explotado
  • Poder dar órdenes con la voz a nuestras criaturas

Nos desconsolamos con:

  • Nada está bien equilibrado
  • Combates que se hacen aburridos desde casi el principio
  • Se echa en falta más información sobre los ataques nuestros, del enemigo, los estados, etc
  • Diseño de mazmorras y escenarios excesivamente simple
  • Completamente en inglés, y con varios problemas importantes en los textos

Análisis realizado gracias a un código ofrecido por Happenstance Games.

Ficha

  • Desarrollo: Happenstance Games
  • Distribución: Happenstance Games
  • Lanzamiento: 02/02/2021
  • Dispositivo VR usado: Oculus Rift S
  • Idioma: Textos en inglés
  • Precio: 20,99€

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