Virtua Sonic es la prueba de que un Sonic en Realidad Virtual funcionaría increíblemente bien

Virtua Sonic

Creo que no es un misterio que me apasiona la Realidad Virtual con todo lo que escribo sobre ella, y lo mismo ocurre con los juegos de plataformas. Dentro de este género, una de mis mascotas predilectas ha sido Sonic, quien ha tenido un currículo algo variado en lo que a calidad respecta. Sin embargo, también ha sabido crear pasiones entre la comunidad, lo que ha dado lugar a juegos fans que muchas veces son incluso mejores de los que nos ofrece el Team Sonic.

Así nació el SAGE, un «festival» para que los juegos del erizo se fueran mostrando en todo su esplendor. Este año es el 20 aniversario, por lo que hay multitud de propuestas en la edición que acaba de empezar, y ahí uno llamó mi atención desde que se anunció hace varios meses: Virtua Sonic. Esta obra de SuperSonic86 nos ofrece 3 niveles nuevos con una mini-historia y hasta con doblaje en inglés. Por tanto, es una obra muy ambiciosa y que podemos probar de manera gratuita a través del enlace del SAGE o de este enlace (por si el de SAGE no funciona, ya que en estos momentos están teniendo problemas con la carga de los servidores), con que os animo a hacerlo ya mismo.

Lo primero que me encanta de este Virtua Sonic es cómo requiere muchos movimientos físicos por nuestra parte, en vez de pulsar botones. Para correr, tenemos que mantener el botón de movimiento (el de acción inferior del mando de Oculus) y hacer el gesto de correr con nuestros brazos, de una manera muy similar a Sprint Vector. Para saltar, tenemos que apretar el gatillo y hacer un gesto hacia arriba. Luego, podemos hacer los mismos movimientos del erizo, como lanzar a los enemigos o trampolines al llevar los brazos hacia atrás, un golpe contra el suelo mientras saltamos levantando los brazos, convertirnos en bola cruzando los brazos, o incluso correr a máxima velocidad imitando la «carrera de Naruto» al llevar los brazos hacia atrás cuando ya vamos lo suficientemente rápido.

Aunque requiere cierto periodo de adaptación, funciona sorprendentemente bien, permitiéndonos sentir como Sonic de una manera que es imposible con cualquier otro videojuego. El diseño de los niveles tampoco está nada mal, gracias a raíles, loops, varias rutas con más o menos enemigos, momentos chulos en los que correr por encima del agua y mucho más. A esto hay que sumarle un apartado técnico bastante bueno, unas melodías que parecen sacadas de un Sonic más, y una sensación de velocidad increíblemente conseguida.

Esto provoca que claro, no estemos ante un juego para novatos en la VR. Hay que tener ciertas piernas virtuales para no marearse, ya que iremos corriendo por loopings, saltando por todos lados, y todo de una forma muy, muy rápida. La nariz del erizo puede ser una ayuda por tener algo fijo en pantalla, pero es algo que no me gusta especialmente. Pero claro, si ya estáis curtidos, aquí lo vamos a gozar corriendo por todos lados.

Con este pequeño juego (en una media hora podemos acabarlo) se demuestra que un Sonic en VR no solo sería posible, sino que sería algo increíble. Cuando algo así de bueno te lo hace un grupo de fans «por amor al arte», solo puedo imaginarme lo que podría hacer SEGA de manera oficial si los contratara y les diera un presupuesto digno. Así que, por favor, SEGA, coge este proyecto, dale todo el amor del mundo, y haznos gritar el «Gotta go Fast!» en VR en la mejor de las condiciones posibles.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *