Aunque uno de los aspectos que más ganas tenemos de descubrir de Destiny 2: Los Renegados es su campaña en la que vengaremos la muerte de Cayde-6 a manos de los prisioneros escapados que dan nombre a la expansión, en el campo del multijugador va a haber una novedad casi tan interesante: el modo Gámbito. Este modo se presentó en el pasado E3, y aunque estamos a unas pocas semanas de poder disfrutar en nuestras casas de esta gran expansión, en la Gamescom pude echar una partida a este modo, que automáticamente se ha convertido en uno de mis favoritos de todo el juego.
En esencia, estamos ante un multijugador de 4 vs 4, pero en el que el enfoque está más en el PvE que en el PvP. Casi como en «Muerte Confirmada», al matar a un enemigo, éste dejará una mota/marca que deberemos de recoger, y luego llevar al núcleo de nuestra base para que podamos obtener puntos. Nuestro objetivo es llenar la barra de energía de nuestro núcleo, que hará llegar a un gran jefe final. El primer equipo que acabe con semejante criatura es el vencedor.










