
No me suelo asustar con facilidad en los juegos de terror, pero disfruto bastante la tensión que proponen. Eso no me ocurrió con los tres primeros capítulos de The Exorcist: Legion VR, ya que pasé miedo del bueno. Esta serie diseñada para la Realidad Virtual logró asustarme como ningún otro juego lo había logrado anteriormente, gracias a su mezcla de diseño sonoro y visual, junto a la inmersión de estar dentro de los diferentes escenarios.
Tras unos meses para recuperarnos del susto, los chicos de Fun Train vuelven a la carga para ofrecer la conclusión de la serie en PSVR, esta vez con poca diferencia de tiempo respecto al lanzamiento en PC. Todo esto junto a varias mejoras importantes en base al feedback de los primeros capítulos, para así ofrecer un juego completo mucho más sólido. Así que buscad vuestro crucifijo y armaos de valentía, que los demonios han vuelto a las andadas.








