
Fiel a su cita anual, la fiesta del baile vuelve a nuestros salones con Just Dance 2015, la ya sexta entrega de esta popular franquicia que ofrece su mejor cara vista hasta la fecha, siempre y cuando no tengamos miedo a hacer el ridículo y a pasar unos buenos momentos con los amigos. Esta entrega no pretende reinventar nada, pero tampoco lo necesita.
El concepto sigue siendo el mismo: imitar a los bailarines en pantalla, que realizarán coreografías que algunas son absurdamente divertidas, otras parecen sacadas de un videoclip y otras son sencillamente perfectas para jugar con amigos gracias a los bailes grupales, donde el juego brilla con luz propia.









