Gracias a Telltale Games, se ha trastocado mucho lo que se considera popularmente como una aventura gráfica. De hecho, lo de Telltale está lejos de una aventura gráfica al uso, por lo que es de agradecer que siga habiendo este tipo de aventuras. En la Gamescom siempre hay bastantes nuevas por descubrir (en Alemania tienen un éxito apabullante), y la que más me sorprendió fue The Little Acre.
Lo primero que llama la atención del juego es su estilo visual. Todo está hecho a mano, y recuerda irremediablemente a las películas de animación de Disney, derrochando encanto y ternura a partes iguales en todo momento. Incluso el trabajo de doblaje en inglés ayuda a toda esta estética, y sencillamente me encanta.










