
Underground Garage se presenta como la fusión ambiciosa que muchos fans del motor esperaban: combinar la profundidad técnica de un simulador de taller (estilo Car Mechanic Simulator) con la libertad de sacar tus creaciones a la calle en un mundo abierto nocturno. La premisa es seductora: empiezas con chatarras, diagnosticas averías, reparas motores pieza por pieza y, lo más importante, tuneas el rendimiento para luego probar el coche en un entorno urbano. Destaca especialmente su editor de vinilos y pintura, que ofrece una libertad creativa muy superior a la media para personalizar la estética de los vehículos.
La realidad, sin embargo, no todo brilla bajo los neones. La experiencia actual tiene problemas importantes que frustran a muchos jugadores.
- Conducción decepcionante: Aunque promete ser un híbrido de conducción, las físicas se sienten extrañas, a menudo descritas como «flotantes» o demasiado arcade para un juego que exige precisión mecánica. Los coches no transmiten el peso ni la tracción que se espera.
- Problemas Técnicos: El juego sufre de una optimización inestable y numerosos bugs que pueden impedir completar misiones o interactuar con ciertas piezas del motor.
- Mundo Vacío: La ciudad, aunque visualmente cumple con la estética «underground», se siente vacía y sin vida, haciendo que la parte de conducción libre pierda rápidamente el interés.
Podéis conocer más detalles viendo nuestras primeras impresiones, a continuación

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