Impresiones del Early Access de Z-Race. Ofreciendo carreras futuristas cómodas para todos en VR

Z Race

Dentro de los juegos de Realidad Virtual, algunos de los más intensos son los de carreras de naves. Así tenemos juegos como Wipeout o GRIP, que son espectaculares en VR, pero para según qué momentos, hay que tener unas buenas piernas virtuales si no quieres quitarte el casco como si te hubieras metido en una lavadora.

Es por eso que me llamó mucho la atención la propuesta de XOCUS de ofrecer un nuevo esquema jugable para evitar este problema, de manera que todo el mundo pueda disfrutar sin sufrir mareos, cinetosis ni nada por el estilo. Así tenemos Z-Race, un juego de carrera de naves diseñado desde cero para la VR, y que ya está disponible en Early Access. Tras competir por sus variados circuitos y mejorar sus naves, toca ver si va por buen camino este proyecto, o han intentado reinventar la rueda de una manera algo mejorable.

Este nuevo esquema supone que, sí o sí, juguemos desde una perspectiva en tercera persona. Además, XOCUS ha hecho que tengamos que realizar un movimiento físico para pilotar la nave. En vez de ir pegados siempre en el suelo como en Wipeout, nos moveremos en el plano vertical como si fuéramos realmente una nave. Nosotros básicamente «agarraremos» la nave, como si fuera una réplica que tenemos en nuestras manos.

En función de la inclinación, la nave se moverá en esa dirección, además de poder hacer nosotros un movimiento físico grande. La sensación que se nos queda al jugar a Z-Race es como tuviéramos una réplica de una nave, o directamente un avión de papel, y fuéramos corriendo por ella por el circuito. Solo que en vez de correr por el pasillo de nuestra casa, estamos quietos, girando sobre nosotros mismos según lo indique la pista, y moviendo el brazo.

Las sensaciones iniciales no son las más positivas del mundo. El movimiento requiere más precisión de la que te imaginas, ya que con un pequeño movimiento la nave empezará a chocarse con las paredes del circuito, y nos costará pasar entre los obstáculos por mucho que pongamos la cámara lenta.

Por suerte, te acostumbras rápido, pero se queda una sensación agridulce en el cuerpo. La inmersión no es muy alta con este esquema de control, ya que eres como un espectador externo, en vez de estar en este mundo futurista. Como las pistas son principalmente el interior de un cilindro, la movilidad se reduce bastante, haciendo que sea todo bastante pequeño y hasta claustrofóbico. Sí, se evita el mareo, pero también el resultado es mucho menos espectacular.

Es por esto que, de las 4 pistas disponibles, mis dos favoritas son las que se abren más. En una de ellas, el cilindro se abre y de repente corremos al aire libre, con un efecto bastante chulo, y que permite un buen cambio de aires. En otra, pasamos a estar en una zona muchísimo más abierta en el plano vertical y horizontal, pasando de una especie de túnel genérico de una nave espacial, a una zona minera en el exterior de la base, para luego ir a una mina. Este cambio de zonas es lo que necesitan los circuitos, además de darnos más zonas para poder obtener turbos o intentar atajar por la pista.

Porque como tal, en Z-Race, al estar en un cilindro, con tan poca maniobrabilidad, no notamos tanto la sensación de velocidad (pese a ir a toda pastilla), ni resulta tan interesante correr. Si fuera en primera persona, habría una mayor sensación de velocidad, pero el diseño de los circuitos seguiría sin acompañar. Esta perspectiva llegará en el futuro (seguramente con algún esquema de control adicional), con que habrá que ver si realmente ayuda a esa inmersión o no.

La estructura del juego tampoco es gran cosa ahora mismo en Early Access. Tenemos una serie de 4 carreras en los 4 circuitos, cada vez con una dificultad mayor, o esa es la teoría. No tuve problemas en completar cada nivel, y luego no tuve muchos incentivos para volver a estas pruebas. Se supone que jugamos de manera asíncrona contra los tiempos de otros pilotos, pero por cómo se desarrollan las carreras, me costaba notar la intensidad de los duelos contra otros pilotos, con que a ver cómo irá el PvP cuando lo implementen.

Z Race

La progresión es muy limitada, consiguiendo dinero por la posición de la carrera y los objetos conseguidos durante las carreras. Así podremos mejorar las estadísticas de nuestra nave, que también se dividen en tres «tiers» de potencia. Aun así, no notaba unas grandes diferencias entre las naves, más allá de los sponsors de diferentes influencers de Realidad Virtual.

Visualmente, Z-Race no está mal. No es el juego de carreras de naves más vistoso, usando los cilindros cerrados para tapar las «costuras» de los fondos planos, pero aun así, cuando la pista se abre más, el resultado es más que satisfactorio. La música machacona no está mal, pero tampoco dice gran cosa.

En definitiva, XOCUS tiene buenas ideas, y me parece genial que apuesten por un título que todo el mundo pueda disfrutar, sin importar sus piernas virtuales. Aun así, el resultado todavía dista mucho de ser óptimo. El nuevo esquema jugable es menos inmersivo e impresionante de lo que debería, restando espectáculo a lo que deberían ser carreras híper frenéticas. Esta única opción de juego, junto a una progresión muy limitada, no tener mucho contenido actualmente y un diseño de pistas bastante plano, hace que Z-Race tenga que mejorar mucho para poder hablar de tú a tú a otros arcades de velocidad futuristas, ya sean de VR o no. Como amante del género, le voy a seguir la pista muy de cerca (y os iré manteniendo al día), porque espero que XOCUS logre llevar esta nave muy, muy alto.

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