Presentación de Gears of War 2

    Microsoft sabe que Gears of War 2 es su juego estrella para estas navidades, por lo que hizo una presentación del juego por todo lo alto, como si el preestreno de una película se tratase. De esta forma, Microsft trajo a Cliff Bleszinski a la Real Fábrica de Tapices de Madrid, donde tuvo lugar la presentación de uno de los candidatos a juego del año.

    Lo que más impresionó del lugar era la caracterización, ya que se había dispuesto un museo con elementos de la saga Gears of War, así como una Xbox 360 personalizada basándose en el juego. También había dos grandes estatuas en el centro de la sala, que habían sido realizadas en España pensando en esta presentación tan importante. Una de las estatuas representaba a Marcus, mientras que la otra tenía la imagen de un amenazador Locust. Para finalizar, en la entrada de la presentación había una réplica del arma principal de Marcus hecha también en España, pero lo que resultaba más espectacular era el tamaño, ya que era tres veces más grande que una réplica a escala real. Todo esto hizo indicar el mimo con el que Microsoft España había organizado el evento.

    Antes de iniciar la presentación, Cliff Bleszinski posó para los miembros de la prensa junto a las estatuas, mientras portaba la réplica del arma de Marcus. Al creador de Gears of War 2 le encantó mucho el ambiente que se había dispuesto en la sala, en especial con las estatuas y el arma. Después tuvo lugar la presentación, en la que se habló del gran éxito de Gears of War, con más de cinco millones de copias vendidas. También nos habló de los éxitos de la compañía Epic (desarrolladora del juego), que ha conseguido un gran éxito de crítica con Gears of War y Unreal Tournament 3, además de crear el motor gráfico Unreal Engine 3, el motor más usado en la nueva generación. También comentó que actualmente están trabajando en la siguiente versión de este motor, que funcionará en la siguiente generación de consolas.

    Finalmente, llegó el momento de la presentación que todos estábamos esperando: ver Gears of War 2 en movimiento ante nuestros ojos. Cliff nos mostró un nivel que se desarrollaba en una cueva, en la que Marcus estaba con una parte del escuadrón Delta. Bleszinski escogió este nivel para enseñarnos a un nuevo tipo de personaje: los gusanos de piedra. Son unos animales indestructibles que sirven como cobertura móvil. Para ponerlos en movimiento había que disparar a una fruta del techo para que cayera, y el gusano fuera tras ella. Este nuevo personaje abre todo un amplio abanico de posibilidades tácticas, ya que podemos usarlo para atravesar una zona controlada por una ametralladora fija de los Locust.

    Tras la demostración jugable, Bleskinski empezó a explicar las novedades de Gears of War 2. Se ha contado con la participación de los mejores guionistas para mejorar la historia, que en la primera parte era algo floja. De esta forma se ha mejorado la expresión de los sentimientos de los personajes, en especial de Dominic, que busca desesperadamente a María (su esposa). Para hacer esto enseña su foto a todo el mundo, y estas acciones logran transmitirnos la desesperación de Dom ante la desaparición de su mujer. Esto sirvió para que Cliff nos enseñara uno de los objetos de la edición de coleccionista: la fotografía de María, que es exactamente igual a la mostrada en el juego. A parte de los sentimientos de los personajes principales, se ha agravado la situación de la humanidad. Han pasado seis meses desde que se soltó la bomba que acabaría con los Locust, y éstos han resurgido con más fuerza que nunca. Se acerca el invierno, por lo que los humanos supervivientes tendrán que vivir en las cavernas, mientras que el único bastión que da algo de esperanza a la humanidad, Jacinto, está en peligro. Esta historia promete ser épica (por lo que vimos os podemos asegurar de que tiene toda la pinta de que así sea), y servir como anticipo para la película de Gears of War, que se estrenará en 2010 bajo la producción de Cliff.

    En Gears of War 2 se ha usado una versión mejorada del Unreal Engine 3. De esta forma ahora nos encontramos con escenarios altamente destructibles, resultando espectacular ver cómo saltan los trozos de las columnas al dispararlas. También se ha mejorado el sistema de fluidos, ya que habrá enemigos que tendrán una física similar a los líquidos. Para finalizar, en Gears of War 2 participaremos en batallas masivas, en las que habrá cientos de Locust simultáneamente de diversos tamaños. El número de armas ha sido aumentado, y ahora nos encontraremos con armas tan letales como un lanzallamas. Se han añadido nuevos vehículos, que podrán ser pilotados según nos dijo Bleszinski. Para finalizar se habló del modo Horda, que consiste en oleadas de Locust cada vez más numerosos y poderosos, llegando a ser casi imposible terminar las 50 fases sin ayuda de jugadores expertos, ya que hasta 5 jugadores podrán jugar de forma cooperativa este modo de juego. También se habló del modo cooperativo para dos jugadores en la historia, en el que uno controla a Marcus y otro a Dominic. En este modo cada jugador podrá tener su experiencia de juego, porque cada usuario eligirá el nivel de dificultad que quiera.

    Con esto concluyó la presentación, y tuvimos oportunidad de probar una versión muy avanzada del juego, ya que contaba con todas las fases y modos, además de los logros (el único que tuvimos tiempo de desbloquear era el de completar el primer nivel de la campaña). Tuvimos oportunidad de completar tres fases del modo historia, además de jugar al modo Horda con los demás miembros de la prensa. El primer nivel consistía en un entrenamiento, que podíamos suprimir si queríamos. La segunda fase tenía lugar en un hospital, lugar que iba a sufrir el ataque de los Locust de un momento a otro. Junto al escuadrón Delta tendimos una emboscada a los enemigos, que reaccionaban de una forma realista. Los primeros compases del nivel tenían lugar en el interior del edificio, que tiene una arquitectura clásica preciosa. Al igual que en Gears of War, contamos con un botón que nos indica los objetos importantes en el escenario. La jugabilidad es parecida a la de la primera entrega, por lo que nos encontramos con un shooter táctico en tercera persona de gran velocidad, en el que ir a lo loco significa la muerte.

    El nivel desarrollado en el hospital era bastante largo, y nos sirvió para probar algunas de las nuevas características jugables de Gears of War 2. Al disparar a los enemigos, éstos pueden morir o quedar arrastrándose. Si ocurre lo segundo y estamos cerca de ellos podemos cogerles como escudos humanos (se equipa la pistola automáticamente) o hacer un movimiento final, que variará en función del botón que pulsemos. Fuimos capaces de hacer dos movimientos distintos: uno consistía en aplastar la cabeza del Locust de una patada, o reventarle la cara a base de puñetazos. En ambos casos la pantalla se llena de sangre, al igual que ocurre con el ataque de la motosierra, que sigue resultando igual de espectacular y de efectivo que en la primera parte.

    Al final del nivel del hospital salíamos al exterior, enfrentándonos a los Locust en un campo abierto, en el que se veían explosiones a lo lejos, además de aparecer de vez un cuando un tipo de enemigo volador que nos puede poner en más de un aprieto. También sirvió para ver los espectaculares efectos de luz de los que dispone el juego, que incluso nos entrarán ganas de parar y observar el bello escenario. La fase terminaba con una cut scene en la que veíamos a Dom destrozado porque una posibilidad de encontrar a María se había esfumado, resultando muy espectacular dada la emoción que nos transmitía este momento. Sin embargo, esta escena se queda pequeña en comparación a la siguiente, ya que el general al mando de la CGO da un emotivo discurso, que nos puede servir para conocer parte de la historia de Gears of War si no jugamos a esta entrega. Mientras continúaba el discurso, se sucedían imágenes que nos mostraban el mal momento que está pasando la raza humana. Para hacer más épica esta cut scene, había música que acompañaba perfectamente a este momento.

    El tercer nivel fuel la primera fase que se mostró meses atrás. Es decir, vamos encima de una especie de camión a través del campo, para lanzar una gran ofensiva contra los Locust. La vegetación estaba muy bien realizada, y resultaba espectacular ver cómo era arrollada por el paso de los vehículos. También pudimos ver algunos charcos que eran muy realistas. Tras unos primeros compases tranquilos observando el escenario, llegamos a una zona con cientos de Locust. Al principio solo aparecen en el suelo, pero poco a poco nos intentan abordar, a la ver que aparecen los Brumak, a los que teníamos que derrotar si queríamos sobrevivir. Al finalizar esta parte llegamos a la entrada de una zona parecida a un templo. Teníamos que sobrevivir a varias oledas de Locust, cada vez más numerosos y peligrosos. Al principio era bastante sencillo, pero luego se complicaba y era imposible avanzar sin una buena estrategia.

    Para finalizar pudimos probar el modo Horda con otros miembros de la prensa. La experiencia no pudo ser mejor, porque nos picábamos para llegar a las últimas oleadas de enemigos, además de ser muy divertido y espectacular.

    El apartado gráfico de la versión mostrada era magnífico, aunque todavía había algunas texturas mejorables. El modelado de los personajes no tenía ninguna pega, porque las texturas de sus trajes y su cuerpo eran perfectas, así como las expresiones faciales de éstos. Las explosiones son muy espectaculares, al igual que los efectos del fuego. La física de los personajes es muy realista, y también la de los objetos. Por ejemplo, llegamos a derribar una columna con una granada, y ésta sirvió para darnos una cobertura muy necesitada.

    El sistema de cobertura, mejorable en Gears of War, es mucho más intuitivo y funciona mucho mejor. De esta forma ahora no cambiaremos de pared sin querer, lo que nos dejaba completamente al descubierto. Con el botón “A” nos ponemos a correr, y si nos movemos hacia una cobertura nos pegaremos a ella sin ningún problema. Al recargar el arma aparece una barra con un indicador que se mueva indicando el tiempo de recarga, y una zona blanca. Si hacemos parar el indicador en la zona marcada, conseguiremos recargar el arma en un breve espacio de tiempo, pero si fallamos el arma se encasquillará, por lo que tardaremos mucho más, cosa que nos dejará vendidos ante el enemigo. Este sistema funciona igual de bien en Gears of War 2 que en la primera parte. Para terminar, había una especie de premios. El único que pudimos ver consistía en asesinar a los enemigos con 15 armas diferentes.

    Gears of War 2 no nos pudo dejar mejor sabor de boca. Ya solo falta a esperar al 7 de noviembre para probar el resto de posibilidades de este juegazo, que es uno de los posibles candidatos a juego del año, y no solo por su espectacular apartado técnico, sino por la diversión que ofrece y la épica historia, que nos dejó con ganas de más.

    Así que ya sabeis, si teneis una Xbox 360 id ahorrando dinero, porque este título es una compra obligada para cualquier amante de los videojuegos, y que ningún usuario de la consola de Microsoft se debería perder.