[GC 25] Impresiones de NORSE: Oath of Blood. Un juego vikingo y encima táctico

La fórmula de X-COM de ir creando nuestra base y ampliarla para hacer frente a unos invasores aliens es de lo más atractiva. ¿Qué es lo que le faltaba? Una narrativa real que conectara todas nuestras batallas, más allá de la narrativa emergente y la premisa general. Ahí entra el equipo de Artic Hazard, que ha decidido suplir esta carencia argumental con NORSE: Oath of Blood. ¿Y qué mejor manera de plantearlo que con una historia de Vikingos?

Durante la reciente Gamescom 2025 pude ver en movimiento cómo va este intento, y ciertamente, la idea tiene mucho potencial. Porque al fin y al cabo, los vikingos no sólo son conocidos por pelear sin parar. También por crear grandes asentamientos y tener múltiples batallas internas, para tramas de luchas de poder que bien podrían formar parte de Juego de Tronos. Así que preparad vuestro cerebro para plantear la mejor de las estrategias y la espada para los asaltos que se avecinan.

En busca de un nuevo hogar

En NORSE: Oath of Blood seguiremos a Gunnar, un joven vikingo que es expulsado de su hogar tras el asesinato de su padre. Junto a unos pocos familiares, se ven forzados a huir para poder luchar otro día, y esto lleva a que formen una nueva comunidad desde cero. Esta historia de venganza será el hilo narrativo del título, por lo que además de la estructura clásica de X-COM de ir creando una base creciente con soldados generados de forma procedural que se van uniendo, también tendremos personajes principales.

Así que en las misiones que hagan avanzar la historia, llevaremos a Gunnar y a otros protagonistas, que cómo no, no podrán morir. Y no sólo estaremos luchando para un objetivo genérico de «salvar la tierra», creando una comunidad que irá creciendo, formando nuestra nueva «familia» con cada miembro del asentamiento. Así se conseguirá mantener la narrativa emergente por coger cariño a estos soldados y personajes tras innumerables batallas, además de la narrativa más fija por el viaje de Gunnar.

Sobre la propia aldea, veremos cómo irá creciendo a medida que vamos consiguiendo recursos, completando misiones y creamos alianzas con otros pueblos vikingos. De una choza mal puesta podremos llegar a tener un gran pueblo, con múltiples edificios sirviendo para varios propósitos en la progresión global, como la herrería para crear o mejorar el equipo, o la «bruja» para conseguir diferentes beneficios. Algo importante es que NORSE: Oath of Blood se basará en el realismo, por lo que no habrá magia como tal. Pero claro, en esa época, cualquiera cosa «moderna» ya se consideraba magia, y junto a la supersticiones, eso hacía que se creyeran protegidos por los dioses o que les daba más fuerza, con el chute de adrenalina que ello conlleva. ¿Un placebo? Sí, pero bien que mejorará nuestras stats para sobrevivir a otro combate más.

Aiho, Aiho, ¡el vikingo a trabajar!

El vikingo peleón

Pero claro, un vikingo no sólo juega a las casitas formando su nueva comunidad. También tocará pelear, y las misiones tomarán un enfoque similar al de juegos como Mutant Year Zero. O dicho de otra manera, nos desplazaremos de manera libre por el mapa, pudiendo explorar para encontrar equipo, recursos o runas que aumenten nuestras estadísticas. ¿Nos topamos con el enemigo? Entonces todo pasará a la estructura clásica de turnos y casillas.

En este sentido, NORSE: Oath of Blood no va a reinventar la rueda, ofreciendo combates donde las clases de personajes, el entorno y las habilidades jugarán un papel clave para aprovechar unas u otras estrategias. Al menos, cuando tengamos a un arquero o similar, no tendremos que temer a momentos memeables como disparar a bocajarro y que igualmente fallemos.

Cuanto más usemos a las unidades, más opciones para personalizarlas tendremos. Ya sea con el equipo (tanto por la parte visual como por estadísticas), como en completos árboles de habilidades. Así podremos tener espadachines con puntos fuertes muy distintos e ir creando nuestros escuadrones especializados en diferentes tipos de ataque en función de la misión que vayamos a completar.

Los obstáculos del entorno podrán afectar a la efectividad de ataques y habilidades

Un líder en busca de justicia y venganza

Ya sólo con la idea de «un X-COM pero con historia» ya me tenía conquistado, pero luego ver toda la parte de gestión, los combates y la progresión, hacen que el pack de NORSE: Oath of Blood sea incluso más interesante. Eso por no mencionar que el factor vikingo hace que todo sea siempre mucho más épico y espectacular.

Nuestro asentamiento vikingo nos espera a finales de este mismo año, con todo el juego diseñado para funcionar igual de bien en PC (donde se probaba la demo) como en consolas, por lo que en breve todos podremos vivir nuestra fantasía vikinga táctica ya sea en PC, PS5 o Xbox Series X/S.

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