Cada vez que veo un vídeo de Skate 2 tengo más ganas de jugarlo, unos gráficos a la altura, una ciudad sólo para nosotros y la posibilidad de bajarnos del skate y modificar el mobiliario urbano para realizar piruetas todavía más arriesgadas. Qué ganas.
Por cierto, las leches que nos pegemos por hacerlo mal pueden ser de impacto.

Deja una respuesta