SOCOM: Confrontation

    La saga SOCOM fue insignia en Playstation 2 gracias a ser el primer juego en esta consola en la que la mayor importancia del título estaba en el modo online. Más tarde la franquicia llegó a PSP con dos entregas clásicas y desarrolladas por Zipper Interactive (igual que en Playstation 2), además de un acercamiento lo más táctico posible gracias a Slant Six. Por este motivo los fans de la saga esperaban impacientes el estreno de la franquicia online insignia de Sony en Playstation 3. Sin embargo, este momento se ha visto bastante retrasado, y además la desarrolladora habitual de la serie ha sido sustituida por Slant Six, autores del SOCOM: Tactical Strike de PSP.

    Las esperanzas puestas en este título eran muchas, ya que se esperaba que fuera el título online por excelencia de la nueva consola de Sony. La pregunta es, ¿habrá esta desarrolladora aprendido de Zipper Interactive para ofrecernos un juego a la altura de la saga?

    El primer gran cambio de esta entrega respecto al resto de la saga es la completa eliminación de una modalidad de un modo para un jugador. De esta forma no tendremos ninguna campaña ni tendremos misiones contra bots en los diferentes mapas multijugador que hay disponibles. Y lo que es peor, ni siquiera hay un modo entrenamiento con el que aprender los fundamente básicos del juego. De esta forma la única modalidad disponible en el juego es la del multijugador competitiva para un máximo de 32 usuarios simultáneos.

    Este hecho es una verdadera lástima, ya que estos modos para un jugador nos servían de preparación (y disfrute) para adentrarnos en la modalidad  que ha caracterizado a esta saga. Esto hace que en las primeras partidas seamos carne de cañón, aunque hayamos jugado a las anteriores entregas de la saga, ya que hay jugadores americanos y japoneses que disfrutan del título desde hace mases y tienen muchísima más experiencia.

    La mecánica del juego se mantiene fiel a la saga, por lo que durante las partidas será primordial la cooperación entre los diferentes miembros de un equipo. Sin embargo, si vamos en plan Rambo sin ninguna estrategia lo más probable es que demos con nuestro cuerpo en el suelo.

    El diseño de los mapas favorece esta mecánica, pues tienen un gran tamaño y numerosos rincones que, aprovechados correctamente, pueden convertirse en lugares perfectos para emboscadas o como escondites una vez estemos intentando pillar a los rivales por sorpresa.

    En total nos encontraremos con siete mapas distintos, cinco de los cuales tienen dos variaciones en tamaño, ascendiendo así el número a doce. Estos niveles están basados en su mayoría en los anteriores SOCOM (como el conocido “Crossroads de SOCOM II), que han sufrido diferentes variaciones (este mapa en concreto ha recibido una torre extra), aunque también nos encontraremos con algunos mapas creados para la ocasión. Sin embargo no importa si los mapas son antiguos o nuevos, ya que todos tienen un diseño excelente que potencian el uso de tácticas de lo más variadas.

    Los modos de juego no han sufrido añadidos respecto a las anteriores entregas, por lo que nos seguimos encontrando con “Brecha”, “Supresión”, “Demolición”, “Escolta”, “Extracción”, “Aniquilación” y “Control”.

    Como es costumbre en la saga, los servidores están dividos en diferentes regiones del mundo, y en cada una de ellas caben hasta un máximo de 256 jugadores. Una vez entramos en uno de los diferentes canales observamos que hay dos tipos de partidas: las de rango y las de sin rango. Las primeras son las creadas oficialmente, y en ellas no hay reapariciones, y sirven para mejorar nuestras estadísticas y obtener los trofeos. Sin embargo, en las otras partidas creadad por los usuarios se pueden configurar las opciones que se quieran, con la única pega de que las estadísticas no se verán afectadas, y los trofeos no se obtienen con estas partidas.

    Y es en esta disposición de las partidas donde hay algunos problemas. Para empezar, los modos “Aniquilación” y “Supresión” son exactamente iguales, cuando en los anteriores SOCOM existía la gran diferencia de poder reanimar a los compañeros caídos en el segundo modo, mientras que en esta entrega esa opción se ha eliminado por completo.

    Por lo demás no hay grandes problemas, ya que si somos de los que preferimos jugar de la manera más táctica posible y que un error sea castigado duramente jugaremos principalmente en las partidas con rango, mientras que si somos de acción algo más directa y de diversión garantizada elegiremos sin dudarlo las partidas con las reapariciones activadas. Sin embargo, en las partidas con rango no importa la clase de jugador que seamos, puesto que al principio nos pasaremos la mayor parte del tiempo observando a nuestros compañeros una vez hemos sido abatidos mientras esperamos a que se acabe la ronda que jugando por nosotros mismos.

    A excepción de los dos modos de juego indicados (en los que el único objetivo es eliminar al equipo contrario), el resto de modalidades presentan notables diferencias.

    En “Control” nuestro objetivo será hacernos con los puntos de control marcados, y tenerlos asegurados durante un tiempo. Para controlarlos solo hará falta lanzar una granada de humo manteniendo pulsado el botón “X” cuando se nos indique.

    En “Extracción” lo mercenarios controlan a un grupo de rehenes, que deben ser rescatados y extraídos por los comandos. La modalidad “Escolta” es similar, con la diferencia de que los VIPs ya están bajo el control de los comandos, y son los mercenarios los que intentan eliminarlos.

    Finalmente nos encontramos con los modos “Brecha” y “Demolición”. En el segundo habrá una carga Satchel en un punto concreto del mapa, y ambos equipos deben de conseguirla para destruir la base enemiga. En “Brecha” los comandos mantienen este objetivo, con la salvedad de que los mercenarios se atrincheran en el centro del mapa, y para lograr llegar hasta la zona objetivo los comandos deben de colocar cargas explosivas en unas determinadas paredes, a la vez que evitan que los mercenarios los eliminen por completo y consigan defender su base.

    Sin embargo, no importa el modo de juego en el que nos encontremos, ya que no habrá nada de lag durante las partidas. Esto es de agradecer para el lanzamiento europeo, ya que cuando el juego salió en América había grandes problemas de conexión que ya han sido solucionados.

    La jugabilidad no ha cambiado mucho respecto a las anteriores entregas, por lo que se mantienen las principales acciones y se añaden algunas funciones con el sensor de movimiento.

    Para empezar, una de las novedades es la inclusión de una cámara cercana al hombro, que podemos acercar para poder obtener una mejor precisión, y finalmente si ampliamos el zoom accedemos a la mirilla del arma que portamos. Ese cambio es todo un acierto, ya que nos ofrece una nueva perspectiva. Sin embargo, si preferís la clásica de SOCOM podéis seleccionarla en el menú de opciones.

    Como es costumbre en la saga, podemos agacharnos, estar de pie y tumbarnos. El saber usar cada una de las diferentes posiciones nos dará la victoria o la derrota, ya que dependiendo del arma que usemos nos convendrá una postura u otra.

    Finalmente, hay unos añadidos gracias al sensor de movimiento. De serie, el juego viene con la configuración de que dependiendo de la inclinación del mando lancemos las granadas alto o bajo, o que una vez estemos agachados podamos incorporarnos levemente inclinando el mando. Estos añadidos son correctos, ya que nos permiten diferentes tácticas y funcionan muy bien.

    Al igual que en SOCOM: Combined Assault, en esta nueva entrega se mantienen algunos mapas en los cuales podemos nadar. Esta función no tiene complicación alguna, pues solo tendremos que mover al personaje con el stick izquierdo. También está disponible la opción de sumergirnos ligeramente en el agua (aunque manteniendo los mismos controles que en la superficie del agua) para poder hacer acercamientos sigilosos sin que nos detecten, pues en el agua no podemos usar armas y estamos completamente indefensos. Sin embargo, al bucear tendremos que prestar atención al indicador de oxígenos, ya que cuando se acaba nuestro soldado saldrá a la superficie, pudiendo esto causar muertes al ser descubiertos por los demás jugadores.

    Antes de empezar a jugar podemos personalizar a nuestros soldados de los comandos y de los mercenarios. En ambos casos podemos seleccionar el color de la ropa que llevamos, si llevamos blindaje ligero, normal o pesado, cascos, gafas, pinturas, etc. Las opciones son variadas, y lo mejor de todo es que el equipamiento es distinto para cada bando, evitando así confusiones de si somos mercenarios o comandos. Incluso podremos seleccionar la voz de nuestro personaje cuando diga una de las frases prefijadas.

    Además podemos seleccionar el armamento entre las numerosas armas disponibles. En este aspecto también hay diferencias entre una y otra facción, siendo realistas en el armamento de los comandos o de los mercenarios. Por ejemplo, si somos un comando podemos optar por elegir un rifle de asalto M4A1, arma que no está disponible para los mercenarios. También pasa a la inversa, como por ejemplo con el famoso arma AK-47.

    De esta forma las diferentes armas está separadas en rifles de asalto, rifles de francotirador, subfusiles, ametralladoras, escopetas y pistolas. Una vez hemos seleccionado el arma que queremos llevar podemos elegir sus diferentes accesorios, entre lanzagranadas, mirillas, silenciadores, etc. Finalmente tenemos que seleccionar las granadas que queremos y los explosivos.

    En resumen, SOCOM: Confrontation hace un excepcional trabajo en el aspecto de la personalización, ya que nos ofrece unas amplísimas posibilidades, y en especial en el campo de las armas.

    Sin embargo, gráficamente el juego tiene numerosas luces y sombras. Por un lado nos encontramos ante unos escenarios muy amplios y con numerosos escondites. En contra podemos apreciar unas texturas bastante pobres en la mayoría de los casos, además de haber un claro popping. Al menos se ha eliminado la “niebla” que había en el resto de SOCOM, pero este efecto de popping da bastantes problemas, ya que hay ocasiones en las que desaparecen algunos elementos que sirven como cobertura, y una vez nos acercamos aparece. Afortunadamente este problema no se da siempre, y lo más normal es que ocurra con elementos secundarios como bandas en las paredes u otros objetos similares.

    La carga de texturas también tiene ciertos problemas, ya que cuando pasamos de ver lo que hace un jugador a otro al principio podemos observar como todas las texturas de los escenarios se cargan ante nuestros ojos en un par de segundos.

    La interactividad con los mapeados no es muy elevada, ya que únicamente podremos hacer explosionar los diferentes vehículos o barriles explosivos que no encontremos, o destruir unas localizaciones concretas como puentes. El resto del escenario no variará nada pase lo que pase, lo que da una sensación artificial que no gusta mucho, pues choca bastante que ni siquiera se pueda destruir una silla de madera con una explosión.

    Los soldados tienen un buen modelado, pero no tienen numerosos detalles. Por esta razón su calidad es correcta, sin alardes en ningún momento.

    La peor parte de los personajes se lo llevan las animaciones, pues son toscas y básicas. Al correr y andar se mueven de una forma correcta, pero cuando les hacemos escalar alguna posición o al nadar podemos apreciar como se han reciclado la mayor parte de las animaciones de las anteriores entregas de la saga, sin apenas mejoras. De esta forma se comportan en muchas ocasiones como auténticos robots.

    El apartado de las físicas también tiene momentos malos y otros buenos. Ante todo la saga SOCOM se ha caracterizado por orecernos las guerras actuales de una forma realista. Sin embargo el motor de físicas utilizado en esta entrega hace todo lo contrario en algunas ocasiones. Para empezar, en algunas ocasiones los soldados mueren de una forma realista, pero en la mayoría de los casos salen volando sin motivo alguno. Y esto se ve acentúado con las muertes ocasionadas con algunas explosiones, que pueden desplazar los cadáveres varios metros, como si de un muñeco de trapo se tratase. Y esto también ocurre cuando los cuerpos caen desde grandes alturas, que una vez tocan el suelo llegan hasta rebotar.

    La representación del agua es correcta, sin muchos alardes ni defectos. Sin embargo, las explosiones que tienen lugar en este elemento son muy pobres, con un efecto que consiste en un dibujo que no tiene una gran definición.

    Las explosiones en general son correctas, aunque el efecto del humo es algo anticuado. Esto se nota más cuanto hay una gran explosión, como la que destruye algún puente, que crea una nube de humo de forma realista en su propagación, pero no vistosa en ningún momento.

    El humo ocasionado por las granadas se lleva la palma, ya que ocasiona unos dientes de sierra muy acusados en las superficies cercana, con la consiguiente degradación de sus texturas.

    Al menos hay algunos efectos en la distorsión de la visión en los mapas centrados en Oriente Medio, que le da algo de realismo.

    Sin duda, la mejor parte se la llevan las armas, que son muy realistas y se comportan de la misma forma que la vida real. Incluso se ha cuidado el uso de los diferentes casquillos para las armas, que se pueden ver en el suelo, al igual que los cargadores usados.

    En resumen, el apartado gráfico de SOCOM: Confrontation es bastante pobre en la mayor parte de los sentidos, y que no aguantaría ninguna comparativa con lo títulos actuales. A lo mejor este apartado técnico sí habría resultado óptimo para los primeros juegos de la consola, pero no para los tiempos que corren, y más tras ver alguna maravillas como Killzone 2 o MotorStorm.

    El apartado sonoro sí está a la altura del juego, ofreciéndonos un realismo muy logrado. Las melodías son escasas, ya que suenan solo en el menú principal y en determinados momentos de la partida, aunque son de calidad.

    Las voces que nos indican los objetivos son muy buenas, manteniendo la de los comandos de diferentes entregas.

    Aunque la mejor parte se la llevan los efectos de sonido, con un realismo atronador que nos sumergirán de lleno en la batalla. Las armas tienen un sonido calcado al de la realidad, por lo que hay una gran diferencia entre las diferentes armas del juego.

    Las explosiones son atronadoras, e incluso nos ensordecerán si tienen lugar a nuestro lado.

    En definitiva, SOCOM: Confrontation es un título online muy recomendable para los fans de la saga (en especial de la segunda entrega), ya que recupera toda su jugabilidad y esencia táctica y realista. Además es un juego estupendo para las competiciones gracias al soporte de clanes.

    En contra nos encontramos con un apartado gráfico muy decepcionante, y además hay algunas limitaciones en las partidas con rango que no gustarán a todos los jugadores.

    Sin embargo, si os atrae el género de la acción táctica online y no os importa que en las partidas con rango os paséis la mayor parte del tiempo observando que jugando durante las primeras partidas, y tampoco os importa no estar ante el juego más puntero tecnológicamente hablando os lo pasaréis en grande con SOCOM: Confrontation.