Hace ya más de dos años que le llevo siguiendo la pista a Anima: Gate of Memories, y tras un exitoso segundo Kickstarter y lograr a Badland Games como publisher, por fin tenemos el juego entre manos. Si os suena el nombre de Anima es porque el título se basa en un juego de rol que lleva funcionando con bastante éxito desde 2005, siendo de las propuestas nacionales con mayor proyección internacional. Por suerte, no hace falta ser seguidor de dichos juegos para disfrutar al máximo de Anima: Gate of Memories.
La premisa es bastante sencilla: controlamos a la Portadora de las Calamidades, una joven sin pasado que está ligada a Ergo Mundus, uno de los mayores monstruos del mundo, pero que está encerrado en un libro. La joven hizo un pacto con este ser, y ambos conviven de la mejor forma posible mientras que luchan contra el mal bajo las órdenes de la orden de Nathaniel, que se encarga de proteger el mundo. En una misión más o menos normal de repente se ven transportados a Arcane, una misteriosa torre que es el epicentro de una profecía sobre el fin del mundo. ¿Podrán ambos colaborar para salvarnos a todos?










